El anuncio de Juanma Moreno de convocar elecciones autonómicas en Andalucía para el próximo 17 de mayo ha pillado por sorpresa este lunes al Palacio de la Moncloa y a la sede federal del PSOE. «Es muy pronto», reconocen dirigentes socialistas, a tenor de que las fechas que se barajaban para la llamada a las urnas eran el último domingo de mayo (31) o en el domingo 17 de junio. Por eso hay quién en Moncloa que hace la lectura de «cierta ansiedad» por parte del presidente andaluz.
Conscientes en las filas socialistas de que la batalla en Andalucía es una contienda «difícil», la decisión de Moreno acelera los planes y ahora está por ver qué hará Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno debe acometer una remodelación de su gabinete para que la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, se centre en su labor de candidata del PSOE para la Junta de Andalucía. Una labor en la que siempre ha dicho que se centraría y dejaría el Ejecutivo cuando el presidente andaluz convocase las elecciones.
En los últimos días, en su entorno apuntaban a que su salida del Consejo de Ministros no sería automática a la convocatoria, dejando un margen de dos o tres días, como ocurrió precisamente con el caso de la exministra Pilar Alegría, tras el adelanto de las aragonesas a las que concurrió.
El presidente del Gobierno se ha reservado en lo que va de legislatura el comodín de una crisis amplia de Gobierno, limitándose a cambios puntuales. En total, se han producido cuatro remodelaciones, de pieza por pieza. Se trata de las obligadas por la salida de Nadia Calviño para presidir el Banco Europeo de Inversiones; del ministro de Transformación Digital y Función Pública, José Luis Escrivá, para ocupar el cargo de gobernador del Banco de España; de la de la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, para ser vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, y de la de ministra de Educación y Deportes y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, para ser la candidata del PSOE en las elecciones aragonesas.
El perfil del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, al encabezar el plan anticrisis, ha hecho que acapare las miradas de cara a la futura crisis de Gobierno. Pedro Sánchez rechazó dar pistas sobre sus intenciones respecto a una crisis de Gobierno preguntado durante su comparecencia el pasado viernes en La Moncloa tras la celebración del Consejo de Ministros extraordinario para aprobar el plan anticrisis. Fuentes de su núcleo duro en el Gobierno trasladaban que entre las pocas certezas es que el presidente del Gobierno no sería partidario de “aglutinar” departamentos. Desde 2011, con el primer Ejecutivo de Mariano Rajoy, las carteras de Economía y Hacienda han permanecido separadas en sendos ministerios.
Otros ministros socialistas ponen en valor su trabajo para destacar que “es un buen político para el presente y para el futuro” y concluir que es “un magnífico ministro”. Como su antecesora, Nadia Calviño, el titular de Economía no tiene carné socialista, pero ha tenido alguna incursión en campaña. En las pasadas extremeñas participó en un acto sectorial con el candidato del PSOE, Miguel Ángel Gallardo.
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