La histórica finca Cantora ya no pertenece a Isabel Pantoja. Según ha desvelado Mónika Vergara en el programa ‘Fiesta’, la propiedad ha cambiado de manos tras una operación que pone fin a años de polémica en torno al patrimonio de la cantante.
El comprador es un empresario de origen libanés y nacionalidad francesa que llevaba tiempo interesado en la finca. De hecho, ya había intentado hacerse con la parte de Kiko Rivera, a quien llegó a ofrecer 250.000 euros. Sin embargo, aquella operación no salió adelante después de que la propia Pantoja interviniera para frenar el acuerdo.
Finalmente, la venta se ha cerrado por una cifra superior. Según explicó Kike Calleja, el nuevo propietario ha desembolsado 1.200.000 euros, en un proceso que se ha alargado varias semanas debido a los controles necesarios por tratarse de un comprador extranjero: “Se ha tardado mucho en firmar porque ha tenido que pasar un registro antiblanqueo”.
La operación añade además una nueva lectura a la reciente reconciliación entre madre e hijo. Según esta información, la llamada entre ambos habría tenido también un trasfondo económico, ya que Isabel Pantoja pidió a Kiko Rivera que no vendiera su parte por su cuenta mientras ella buscaba otra solución.
El futuro de Cantora también empieza a definirse. Siempre según lo avanzado en ‘Fiesta’, el nuevo propietario estaría valorando transformar la finca en una yeguada, dando un giro total al uso de un lugar que durante décadas fue símbolo de la familia Rivera y, posteriormente, de los Pantoja.
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