El pleno del Consell Valencià de Cultura ha vuelto a mostrarse muy crítico con la política lingüística del gobierno valenciano, esta vez, en materia educativa. En concreto, el pleno de este lunes ha aprobado una declaración contra “el intento de censura de autores en el sistema educativo valenciano”, que ha salido adelante con 13 votos a favor y tres abstenciones. En la declaración, el organismo considera que “apostar por el secesionismo lingüístico debilita la lengua”.
La Conselleria de Educación que dirige Mari Carmen Ortí, apostó por excluir a los autores catalanes y baleares del currículum de Bachillerato este pasado mes de febrero, al menos de forma oficial y sólida, mediante la modificación por decreto del currículo educativo. Esta medida supone la culminación de la propuesta impulsada por el grupo popular en las Corts para «adecuar los currículos a las señas de identidad valencianas». En la práctica, esto implica que figuras universales de la literatura compartida como Ramon Llull, Mercè Rodoreda o Salvador Espriu desaparecerán de las lecturas obligatorias y del análisis literario en las aulas valencianas desde el curso próximo, si se cumple el calendario manejado inicialmente por el Consell.
“Una censura que no responde a criterios educativos”
Aseguran desde el Consell Valencià de Cultura que esta declaración va en la misma línea que la declaración aprobada en noviembre de 2025, en la que pedían que “cesaran las políticas dirigidas a cuestionar la autoridad de la Acadèmia Valenciana de la Llengua y, en general, a dinamitar los consensos académicos, políticos y sociales en torno a la lengua”. Detectan, dice, “continuidad de estos comportamientos”.
Imagen del pleno del Consell Valencià de Cultura de este lunes / CVC
“Debemos expresar nuestra preocupación por el intento de exclusión del currículo educativo de los autores catalanes y baleares por parte de la Conselleria de Educación”, comienza la declaración del CVC, que señala que va en la línea de otras medidas de “desautorización académica” del gobierno valenciano sobre la lengua. “Tiene una motivación esencialmente política, una censura que no responde a criterios educativos ni normativos”, afirman.
A este camino iniciado por la actual Conselleria se refieren como “secesionismo lingüístico” y apuntan que “no hace más que debilitar la lengua y aislar a los hablantes valencianos de otras formas de expresión, convirtiéndola en nuestro territorio en una herramienta inhábil para la comunicación con las comunidades con las que compartimos patrimonio lingüístico y cultural”.
Sin Rodoreda, Espriu o Llull
En la línea de lo que ya apuntaban los sindicatos cuando se conoció la medida, el pleno del CVC ve descabellado estudiar corrientes o fenómenos literarios como la literatura medieval, la Renaixença o la novelística del siglo XX limitando el conocimiento a los autores y autoras valencianos, “obviando conexiones que son fundamentales para situar la historia y el pensamiento literarios”. “Por no mencionar que se priva al alumnado de conocer autores fundamentales como Mercè Rodoreda, Llorenç Villalonga, Salvador Espriu o Ramon Llull”, dicen. Se preguntan los consejeros qué pasaría si las autoridades educativas de Cataluña y las Islas Baleares excluyeran a los autores y obras valencianas de sus currículos. Y recuerdan, además, que en la asignatura de Castellano en Bachillerato sí se estudian autores que comparten ámbito lingüístico como la literatura hispanoamericana contemporánea.

Imagen del pleno del Consell Valencià de Cultura de este lunes / CVC
A ello se suma que esta medida supone “un factor de distorsión para los autores y autoras valencianos que publican o difunden sus obras en valenciano en los otros territorios con lengua compartida, a veces con apoyo institucional”, añaden desde el CVC, que considera este extremo “nocivo en términos de mercado y de crecimiento”.
“A esta institución, asimismo, le preocupa, en la línea de las declaraciones anteriores, que el valenciano sea utilizado como campo de batalla política, presentándolo como una lengua conflictiva, generadora de problemas”, añaden desde el Consell Valencià de Cultura. Y es que el hecho de que el estudio de los autores catalanes y baleares se deje a criterio de los docentes, ello les pone “en una situación delicada”. Como en la consulta sobre la lengua vehicular, se trasladan a los centros dinámicas de conflicto, con una actitud irresponsable y que va en detrimento de la lengua y la convivencia”, concluyen y reclaman “que vuelva la sensatez, el respeto al ámbito académico y la racionalidad”.
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