El festival de música electrónica Wake Up Festival, que se celebraba anualmente en el parque de Bens, deja A Coruña para trasladarse a la Ciudad de la Cultura, en Santiago de Compostela. El movimiento llega tras las quejas de la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza (Adega) por el exceso de ruido y volumen de la música, que, argumenta, infringen daño a los animales del entorno. La entidad ecologista apuntaba que había informes técnicos desfavorables para poder llevar a cabo el evento de música electrónica y que el proceso administrativo tenía «garantías ambientales con dudas».
En un vídeo publicado en redes sociales este domingo, la organización del festival se despide de la ciudad que les «vio nacer». «A Coruña siempre será el lugar donde empezó todo y siempre quisimos quedarnos», dice en la publicación. El festival afirma que, a pesar de «hacer todo» lo que está en sus manos el resultado «no ha sido suficiente» y por eso elige el cambio de ubicación para el evento en junio, que mantiene los mismos artistas y el mismo concepto visual que planeaba para el parque de Bens.
Entre los cabezas de cartel se encontraban las actuaciones de Alarico, Adiel, Fatima Haji, Luxi Villar, Pawlowski y Prada2000, que la organización avanzó el pasado mes de febrero,
«Nos despedimos de nuestro lugar, nuestro refugio», afirma el festival en el anuncio. «Soñamos con algo más que un festival, soñamos con construir comunidad», señala la organización.













