Yolanda Moreno, la madre de la bebé recién nacida arrojada a un contenedor en Porto Cristo (Mallorca), y su cuñado han sido declarados culpables por unanimidad del jurado de la muerte de la niña. El fiscal ha pedido prisión permanente revisable para ambos. No ha comparecido en la lectura del veredicto en el juicio la principal acusada. El tribunal popular ha leído su veredicto en ausencia de esta.
La Policía Nacional ha iniciado una investigación para averiguar su paradero. La presidenta del tribunal del jurado ha pospuesto las medidas a adoptar una vez que se ha emitido la resolución del tribunal popular. Los otros dos acusados, la hermana y el cuñado de esta, se encontraban presentes en la Sala. Al termino de la vista, la magistrada ha emitido una orden de busca y captura de la madre de la bebé.
El jurado ha emitido la tarde de este domingo su veredicto después de deliberar en torno a 107 preguntas en torno a la muerte de una bebé tras arrojarla a un contenedor de basura en Porto Cristo. Los tres procesados -la madre de la niña, su hermana y su cuñado- se debían sentar en el banquillo. No obstante la primera no se ha presentado y ha provocado que la lectura del veredicto se demorara durante tres horas. Los principales cargos recaen sobre la progenitora y el tío de la neonata. El fiscal pide para ellos dos la prisión permanente revisable, por un presunto delito de asesinato con la agravante de parentesco. Al considerar la pequeña estaba viva y falleció como consecuencia del golpe al arrojarla al cubo de basura.»Lo abocaban a una muerte segura», ha sostenido. Mientras que para el tercer procesado le acusa de omisión del deber de socorro.
Durante el juicio la madre de la víctima atribuyó su comportamiento al deshacerse de su hija un supuesto «fallo». De hecho esta aseguró en la vista que hasta tres días antes «no sabía que estaba embarazada». En sus declaraciones fue categórica al referirse al hecho de arrojar a la recién nacida con los desperdicios como una suerte de desliz. «El mayor error de mi vida fue echar a mi hija a la basura», sentenció ante el tribunal popular.
Los hechos que se han juzgado se remontan al 3 de noviembre de 2023 en Porto Cristo. Un testigo avisó a agentes de a la Policía Local de Manacor tras encontrar a una bebé recién nacida en el interior de un contenedor de basuras de la calle Aterratge, de esta localidad costera. Los agentes llevaron a la pequeña sin perder un momento hasta el cercano hospital de Llevant, situado a escasos 500 metros de distancia del lugar donde habían arrojado a la pequeña. No obstante los médicos solo pudieron confirmar su fallecimiento. Los investigadores de la policía Nacional se hicieron cargo del caso y, en apenas unas horas, identificaron y detuvieron a la madre y los tíos de la bebé.
Las pesquisas policiales del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional determinaron que la madre de la niña había dado a luz dentro del coche en presencia de su hermana y de su cuñado. Esta se encontraba embarazada de entre 26 y 27 semanas. Al hijo de esta investigación, el fiscal los consideraba autores de un presunto delito de asesinato.
Posibilidad de supervivencia «elevada»
La prueba pericial de los forenses que analizaron el cadáver de la bebé también fue muy contundente respecto a que esta se encontraba viva y era viable. «La posibilidad de supervivencia era muy elevada», concluyeron.
Este juicio con jurado se tuvo que repetir debido a la escasa credibilidad que reflejó en la vista el perito de la defensa. De hecho se cuestionó si contaba con la titulación médica necesaria para ejercer como tal. Al contrario que sus supuestos homólogos este sostuvo que «la niña nació muerta».
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