La Plataforma en Defensa del Medio Ambiente y Medio Rural de Villalcampo denuncia el «agravio comparativo y una gestión arbitraria» por parte de la Junta de Castilla y León en relación con dos proyectos del medio rural como es el fallido intento de construcción de una residencia de ancianos en Muelas del Pan y la concentración parcelaria de Villalcampo.
La administración autonómica ha paralizado el proyecto de la nueva residencia de ancianos de Muelas del Pan basándose en un informe de la Dirección General de Tributos que cuestiona la sostenibilidad económica del centro. Una decisión que, a juicio de la plataforma, «supone un jarro de agua fría para una comarca castigada por la despoblación». Según la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Muelas del Pan no contaría con la solvencia necesaria para afrontar el proyecto de construcción de la residencia de ancianos. «Sin embargo, este criterio técnico choca frontalmente con la realidad de otros expedientes de la provincia que cuentan con su aprobación como es la concentración parcelaria de Villalcampo» denuncian.
«Mientras se bloquea un servicio esencial para los mayores en Muelas del Pan, la Junta da luz verde al proceso de concentración parcelaria en Villalcampo, que será costeado por el Ayuntamiento de Villalcampo, cuyo presupuesto anual es inferior al de Muelas del Pan».
Se pregunta la plataforma «¿Cómo es posible que un ayuntamiento con menos recursos sea considerado apto para financiar una concentración parcelaria privada y, en cambio, se prohíba a otro invertir en un servicio público básico?»
Asegura la plataforma que «para la mayoría de los vecinos de Villalcampo, la palabra «concentración» no suena a modernización, sino a una amenaza directa contra su historia y su forma de entender la tierra. La tierra en Villalcampo no son solo hectáreas, son las «cortinas» que vallaron los abuelos con paredes de piedra seca centenarias».
El modelo de concentración «suele implicar la destrucción de muros de piedra seca (patrimonio tradicional), el arranque de linderos y la eliminación de vegetación autóctona» y apuntan que «no busca ayudar al pequeño propietario de Villalcampo, sino facilitar el camino a grandes explotaciones agroindustriales o fondos de inversión que necesitan grandes superficies para ser rentables, y aquí es cuando llegan las grandes plantas fotovoltaicas, los parques eólicos, las macro-granjas porcinas, las plantas de biogás, todas ellas grandes amenazas para el medioambiente de la provincia».
La Plataforma en Defensa del Medio Ambiente y Medio Rural de Villalcampo incide en que «al ser un terreno apenas cultivable, su valor reside en lo que aporta al ecosistema protegido: Los Arribes son zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). Es un área de campeo y nidificación para especies emblemáticas como la cigüeña negra, la alondra ricoti, el milano real, el aguilucho cenizo, el águila real, el águila perdicera, el alimoche, el buitre leonado o el búho real. Además cuenta con una vegetación autóctona (enebros, quejigos, matorral mediterráneo) que es cada vez más rara y valiosa ante el cambio climático».
A juicio de esta plataforam ciudadana, la Junta «debería apostar por proyectos que mejoren la vida de los habitantes de estos pequeños municipios, residencias de ancianos que dan oportunidades de trabajo a los vecinos y permiten a los mayores terminar sus vidas allí donde empezaron, y no con el corazón roto por no ver a sus vecinos ni aquellos paisajes que tanto amaron, y por proyectos de protección del medio ambiente y del patrimonio etnográfico en lugares tan emblemáticos del Parque Natural de los Arribes del Duero como Villalcampo».














