Chimezie Metu pide paso tras cumplir el periodo de adaptación a un Dreamland Gran Canaria que suspira por el ala-pívot nigeriano. Tras dejar atrás su larga lesión en el tendón de Aquiles, en el club esperan que se convierta en el revulsivo que necesita el equipo para recuperar la confianza e intentar salir de la crisis.
A grandes males, grandes remedios. El Dreamland Gran Canaria llega a la jornada 23 de la Liga Endesa con la angustia y la frustración derivada de una temporada para el olvido, en la que se ha llegado a discutir la idoneidad de mantener a Jaka Lakovic al frente del banquillo claretiano, a pesar de ser junto a Luis Casimiro Palomo -su rival de mañana dirigiendo al Río Breogán-, el técnico más laureado del club. Pero también afronta esta fecha liguera clave para sus intereses el cuadro grancanario con un momento esperado, el estreno de Chimezie Metu con el dorsal 25 luciendo en la elástica amarilla. El ala-pívot, tras superar el pertinente periodo de adaptación, es considerado por la afición como el jugador capaz de cambiar la inercia negativa de los claretianos, aunque su inactividad durante el último año, por su lesión en el talón de Aquiles, invita a pensar en un crecimiento progresivo durante las 12 finales por la salvación que restan hasta el final de la temporada regular. Mañana es el comienzo.
La presencia del ex del Barça en la pista es un motivo suficiente para pagar una entrada. Considerado como un interior top de nivel Euroliga está llamado a multiplicar la amenaza ofensiva de los grancanarios; además, no le tiembla la muñeca en los momentos calientes y en los finales apretados. Se trata de un efectivo diferencial, de esos capaces de cambiar la inercia negativa de un equipo y arrastrar al resto de sus compañeros.
Su lesión permitió su llegada a la Isla
La lesión en el tendón de Aquiles fue la causante de su no renovación con el Barça y del cambio de planes del Real Madrid, uno de los muchos equipos del Viejo Continente que en, un momento u otro, se habían interesado por los servicios del ala-pívot de Los Ángeles pero con nacionalidad nigeriana, que le permite jugar como cotonou y no como extracomunitario en la ACB.
La necesidad de adaptación a los sistemas de Lakovic, sumado a la falta de entrenamientos con el grupo por un calendario con partidos cada tres días, demoró su debut hasta ahora. Desde su aterrizaje en la Isla el pasado 3 de marzo, el retraso en el estreno de Metu generó un cierto clima de ansiedad en la afición amarilla, deseosa de ver a un jugador de postín que llega al Granca con ganas de recuperar su trono en la élite del baloncesto continental. Sabe que si rinde a buen nivel en esta recta final de temporada con los claretianos, su regreso a la Euroliga, su hábitat natural, sería factible.
Paralelismo con el fichaje de Patty Mills
Tampoco ayudó en ese impás de espera por el debut de Metu con la elástica amarilla, el fichaje de una leyenda de la NBA, el base australiano Patty Mills, por el eterno rival del Dreamland Gran Canaria, La Laguna Tenerife, que lo sacaba de su retiro para hacerle debutar el pasado martes ante el Pallacanestro Trieste en la Basketball Champions League -llegó a Tenerife el 13 de marzo-, en un duelo en el que a pesar de la derrota de los laguneros en un partido ya intranscendente para ellos, al tener asegurada su primera plaza. En los primeros 15 minutos, su nueva estrella anotaba nueve puntos.
El tiempo de espera ha terminado y el Granca va a disfrutar ya de un Metu que parece estar en un gran estado de forma y deseoso de dejar su impronta sobre el parqué del Arena en un partido vital para los amarillos, ante un Río Breogán que es la primera piedra de toque en su retorno a las pistas de juego. La cuenta atrás llega a su fin en un día clave para los amarillos.












