El español Quique Llopis logró la segunda medalla para la delegación española en los Mundiales en pista cubierta que se disputan en la ciudad polaca de Torun, tras colgarse la medalla de plata en la final de los 60 metros vallas con un tiempo de 7.42 segundos, nuevo récord de España.
El valenciano tuvo que correr más rápido que nunca para romper, por fin, el maleficio que perecía perseguirle en las grandes competiciones internacionales, tras concluir cuarto en los 110 vallas tanto en los Juegos Olímpicos de París como en los Mundiales disputados el pasado año en Tokio.
Sinsabores que Enrique Llopis no estaba dispuesto a volver a repetir en Torun, punto final de una magnifica temporada bajo techo, en la que estableció el pasado mes de febrero una nueva plusmarca nacional con un crono de 7.45.
Marca de la que el español, vigente subcampeón de Europa de los 110 metros vallas, se quedó a tan sólo una centésima en la semifinales tras correr en unos 7.46 segundos, que demostraban que Llopis estaba en disposición de aspirar a todo.
Y es que si por algo ha destacado este curso el valenciano es por su regularidad rozando en cada competición en la que ha partido sus mejores marcas.
Pero Llopis sabía que para poder subir al podio tenía que dar un paso adelante y vaya si lo dio en la final donde el español mostró su determinación en unos metros finales en los que se alzó con la medalla de plata.
Un metal que adornó con un nuevo récord de España tras cruzar la línea de meta con un tiempo de 7.42 segundos arrebatar por una centésima la segunda plaza al estadounidense Trey Cunningham, que en la semifinales había firmado la quinta mejor marca de todos los tiempos con un crono de 7.35.
Con quien no pudo el español fue con el polaco Jakub Szymanski, el vigente campeón de Europa de la distancia, que con el apoyo de un público entregado se colgó la medalla de oro con un tiempo de 7.40 segundos.











