Tenía 18 años cuando me hice un tatuaje del que me arrepiento; es una frase en los antebrazos que dice «tu envidia alimenta mi ego», ahora me lo quiero tapar

Herrera en COPE‘ abrió hace unas semanas un debate sobre los tatuajes en la Hora de los Fósforos. Conducido por Alberto Herrera, el espacio ha recogido testimonios de oyentes que, por un motivo u otro, se arrepienten de la tinta que un día decidieron grabar en su piel, siendo el caso de Pablo uno de los que ha llamado la atención. 

Este oyente relató que con 18 años se tatuó una frase repartida en ambos antebrazos que, con el tiempo, ha dejado de representarle. En un brazo se lee «tu envidia» y en el otro «alimenta mi ego«, una declaración de intenciones de una época pasada de la que ahora se arrepiente. «Es el único del que me arrepiento de haberme hecho», confesó, asegurando que ya está pensando en cómo taparlo, aunque debe «pensarlo muy fríamente».

Nombres de ex y dibujos fallidos

El error más común entre los ‘fósforos’ parece ser tatuarse el nombre de la pareja del momento. Una oyente llamada Ana contó cómo su hija «se grabó el nombre de su novio entre el pecho y el omóplato», un diseño que, tras la ruptura, fue cubierto por un colibrí. Un caso más extremo es el del amigo de Alfonso, quien se tatuó la cara de su novia «a tamaño real en la espalda» y, al poco tiempo, fue ella quien puso fin a la relación.

Los dibujos mal ejecutados o que se confunden con otra cosa son otra fuente de arrepentimiento. Víctor compartió su historia con un tatuaje que en el papel era «un dragón con una mujer encima, chulísimo», pero que en su espalda terminó pareciendo «un perro con una mujer encima medio desnuda». El problema, según explicó, fue que la tatuadora, novia de un amigo, se quedó sin color y en la segunda sesión no logró igualar el tono, un fallo que lleva luciendo 25 años.

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Imagen de recurso de un tatuaje de un dragón

La juventud y la falta de medios también han dejado huellas imborrables. Omar explicó que con 15 años se compró una máquina de tatuar a escondidas y se dibujó el brazo «como si estuviera escribiendo en un papel», un impulso que años después tuvo que tapar. Otros, como Paqui, sienten aversión por algunos de los diseños de sus familiares, en su caso, «una calavera a la que le sale una serpiente de un ojo» que lleva su hijo tatuador en el muslo.

Tendencias polémicas y coberturas

En el programa también se mencionaron nuevas tendencias, como la de sedarse por completo para tatuarse un brazo entero en una sola sesión, una práctica popularizada por el ‘youtuber’ Willyrex y a la que también han recurrido figuras como el futbolista Mariano o el cantante Arcángel. Otra moda comentada fue la de los ‘blackouts‘ o las cintas negras para tapar diseños antiguos, una solución que llevan, por ejemplo, el futbolista Álvaro Morata o el músico Antón Carreño, de Taburete.

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