Movimiento Sumar ha convocado oficialmente su III Asamblea, que prevé celebrarse después de las elecciones andaluzas y antes de que acabe el verano, para redefinir su papel en la escena política tras la renuncia de Yolanda Díaz a liderar el espacio y al lanzamiento de la nueva coalición electoral de izquierdas; además, tendrá que elegir a sus nuevos coordinadores tras la salida de Carlos Martín Urriza el pasado verano.
Este sábado, el Grupo Coordinador del partido fundado hace dos años ha aprobado la convocatoria esta asamblea, donde se votará a la nueva cúpula y se actualizarán los documentos políticos vigentes, con el objetivo de redefinir su papel, para adquirir personalidad propia dentro de la nueva coalición de izquierdas que lanzó el pasado 21 de febrero junto con IU, Más Madrid y Comuns.
Movimiento Sumar buscará en su Asamblea sus elementos diferenciadores como una fuerza ecosocialista, laboralista o feminista, elementos que ya se describían en el documento salido de la última conferencia política pero que se reforzarán. Además, se abordará el papel que deberá jugar el partido respecto al resto de fuerzas de izquierdas, y también en cuanto a su política de alianzas de cara al próximo ciclo electoral, donde hay previstos comicios a nivel municipal y generales.
El planteamiento hasta ahora ha sido el de lanzar una coalición abierta a nuevas incorporaciones, esforzándose en tender la mano a partidos como Podemos, que hasta ahora han puesto el veto a Sumar como condición para llegar a pactos con IU. Los nuevos documentos de Movimiento Sumar darán cuenta previsiblemente de este planteamiento. El objetivo, señalan fuentes del partido, es avanzar en la constitución de una «herramienta electoral amplia».
Los próximos pasos consistirán en nombrar a un grupo encargado de elaborar los documentos de la próxima asamblea y organizar la cita, que será la tercera que celebrará en su corto periodo de vida.
Pugna por el liderazgo
La primera asamblea se celebró hace dos años y fue la fundacional, donde se instauraron las bases políticas y se planteó Movimiento Sumar como un partido paraguas, con participación en los órganos de otros partidos y con la previsión de un despliegue territorial en las comunidades autónomas. Partidos como Izquierda Unida negociaban con Sumar el diseño de las futuras federaciones territoriales para poder participar en su construcción, pero las elecciones europeas hicieron saltar todo por los aires.
El diseño de las listas electorales por parte de Yolanda Díaz relegó a IU a la quinta posición, provocando un choque de trenes dentro de la coalición. Los malos resultados, después de que Díaz designara de forma unilateral a una candidata desconocida -Estrella Galán-, llevaron a que IU quedara por primera vez fuera del Parlamento Europeo. El desengaño fue tal en el partido de Antonio Maíllo, que rechazó cualquier participación en la nueva organización de Sumar, que estaba entonces pensada como una coalición de fuerzas.
Los malos resultados llevaron en junio de 2024 a Yolanda Díaz a dimitir como coordinadora de la formación -aunque siguió en el Gobierno-, obligando a celebrar una nueva asamblea. Esa segunda asamblea estaba prevista para diciembre, pero finalmente se tuvo que posponer por la dimisión de Iñigo Errejón tras su escándalo por las acusaciones por abuso sexual.
Se terminó celebrando hace un año, en marzo de 2025, y de ella salieron dos nuevos coordinadores: Lara Hernández y Carlos Martín Urriza, el jefe económico de Sumar. Además, se aprobaron los nuevos documentos donde Movimiento Sumar renunciaba ya a ser un partido participado de otras fuerzas y asumía su papel como única organización. La dimisión de Martín Urriza el pasado agosto por desavenencias con Hernández llevó a que una de las plazas quedara vacante.
Ahora, la III Asamblea tendrá que elegir al nuevo equipo coordinador, es decir, al tándem que a partir de ahora dirigirá Movimiento Sumar, según los últimos documentos aprobados. Está previsto que Lara Hernández intente revalidar su cargo; sin embargo, las diferencias entre la dirigente y otros sectores del partido han llevado a que algunos miren a otras dos figuras para liderar la organización: la portavoz parlamentaria, Verónica Martínez Barbero; y el ministro de Cultura y portavoz de Movimiento Sumar, Ernest Urtasun. En caso de que Urtasun terminarse en la cúspide de Sumar supondría un movimiento de calado, puesto que el dirigente ya es miembro de los Comuns, y supondría una alianza de facto entre ambas formaciones.
La próxima Asamblea de Sumar también tendrá que redefinir su papel por tercera vez en poco más de dos años; un tiempo en el que ha pasado de ser un partido-paraguas que acogía al resto de formaciones, a ser la formación más minoritaria de la nueva alianza de izquierdas.
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