Hace tan solo unas pocas semanas, Netflix volvía a alegrar las vidas de los amantes de la paleontología con una nueva serie documental titulada Los Dinosaurios. La nueva obra, producida por Steven Spielberg y narrada por Morgan Freeman, ha tenido una gran acogida entre los seguidores de la plataforma. Algo que ha hecho resurgir, inevitablemente, el pasado Cretácico que esconde la Región de Murcia.
La Comunidad guarda bajo sus pies uno de los patrimonios paleontológicos más sorprendentes de España. Canteras, huertos y laderas de sierra han devuelto al presente criaturas que habitaron estas tierras hace millones de años. Desde gigantescos saurópodos hasta reptiles marinos con dientes como dagas, el suelo murciano sigue deparando hallazgos que fascinan a científicos de todo el mundo. Estos son los grandes descubrimientos que han marcado la historia de la paleontología en Murcia.
Recreación realizada por la IA de un gran saurópodo perseguido por un tiranosaurio rex. / L. O.
Los saurópodos de Yecla: gigantes en la costa cretácica
Hace más de 80 millones de años, cuando el actual Altiplano y Noroeste eran la costa de la ‘Región de Murcia cretácica’, unos colosos de carne y hueso dejaron su huella en el barro. Se trata de los saurópodos, los grandes vertebrados de cuello largo y cuerpo descomunal que desplazaron sus pesados cuerpos por aquellos paisajes costeros que hoy apenas reconoceríamos.
El hallazgo inicial se produjo en el paraje de la Fuente del Pinar, en Yecla, y no tardó en revelar mucho más de lo esperado. Un equipo de investigadores, liderado por el geólogo de la Universidad de Murcia Francisco Guillén Mondéjar, encontró el fragmento de un metacarpo primero izquierdo (hueso incompleto de la pata delantera) de un saurópodo. Algunos investigadores se lo atribuyen a brachiosaurus, camarasaurus o diplodocus.
Junto a los restos óseos, aparecieron icnitas (pisadas fósiles) que, tras un exhaustivo estudio en colaboración con la Universidad de La Rioja, fueron directamente relacionadas con el inmenso animal yeclano. Era la prueba de que aquellos gigantes no solo habían vivido allí: habían caminado, dejando su firma en la piedra para la eternidad.
Las prospecciones no se detuvieron. En excavaciones posteriores afloraron otros dos yacimientos que vinieron a confirmar lo que los investigadores ya sospechaban. En palabras de Gregorio Romero, paleontólogo y jefe del servicio de Patrimonio Histórico de la Comunidad, «estos restos son importantes en cuanto a que nos proporcionan esa información de que los dinosaurios sí que llegaron a habitar estas tierras».

Limpieza y caracterización de las huellas ubicadas en la Sierra de los Gavilanes (Yecla-Jumilla). / Cayetano Herrero
Los hadrosaurios de la Sierra de los Gavilanes: 234 huellas entre Yecla y Jumilla
El segundo gran capítulo de la paleontología murciana se escribió en 2007, cuando Cayetano Herrero, director del Museo de Ciencias Naturales de Jumilla, y su hijo Emiliano Herrero realizaron un descubrimiento extraordinario en la ladera norte de la Sierra de los Gavilanes, en el espacio comprendido entre Yecla y Jumilla. Allí, grabadas en la roca, aguardaban nada menos que 234 huellas de saurópodos y ornitópodos.
Entre estas últimas destacan especialmente las pertenecientes a los hadrosaurios: herbívoros de 7 a 14 metros de largo, 4 de altura y de unas 6 a 7 toneladas. Según Romero, «eran seres bípedos, o sea, que caminaban sobre sus patas traseras (con tres dedos), sobre todo las crías, porque los adultos se apoyaban con las delanteras, además de ese inconfundible morro de pico de pato». Se cree, a su vez, que algunos ejemplares de esta especie lucían en la cabeza una cresta llamativa, utilizada posiblemente para exhibirse ante otros miembros de la manada o ante rivales, aunque este extremo sigue siendo objeto de debate científico.
Muchas de estas huellas presumen de una preservación envidiable, lo que convierte a la Sierra de los Gavilanes en un lugar único, declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Paleontológica. Actualmente, la zona se encuentra tapada para favorecer su preservación, pero de acuerdo con el paleontólogo, «la intención es que en el futuro se pueda poner en valor esas huellas para que todo el mundo las pueda visitar».

Una manada de parasaurolophus en una recreación elaborada por inteligencia artificial. / L. O.
El nothosaurus de Cehegín: el vertebrado más antiguo hallado en Murcia
Hasta 2017, el protagonismo paleontológico de la Región había recaído siempre en el Altiplano. Pero un vecino de Cehegín que paseaba a su perro lo cambió todo para siempre. Durante su paseo, reparó en algo insólito: en una roca que formaba parte de una tapia del Huerto de la Orden, al norte del casco urbano, descansaba el fósil de vertebrado más antiguo jamás encontrado en la Región.
Su nombre es nothosaurus y se trata de un reptil marino de unos tres metros de largo perteneciente al periodo Triásico, con más de 230 millones de años a sus espaldas. El fósil, de aproximadamente 30 centímetros, se encuentra en buen estado de conservación y muestra con claridad las vértebras y costillas del animal, así como una notable impresión de su alargado cuerpo. Únicamente, el cráneo no ha llegado hasta nuestros días.
Este impresionante depredador acuático contaba con pies palmeados perfectamente adaptados a la vida marina y una dentición que no dejaba escapatoria: sus dientes afilados como dagas convertían su mordida en una trampa mortal para los peces que poblaban la antigua costa murciana. Los investigadores sospechan, además, que el nothosaurus podría haber llevado una vida parcialmente anfibia, descansando sobre arenas y rocas, de forma similar a como lo hacen hoy en día focas, pingüinos o leones marinos.

Una recreación de un nothosaurus. / CARM
El saurópodo de Moratalla: el dinosaurio más grande encontrado en Murcia
El hallazgo más reciente llegó desde la pedanía moratallera de Benizar, en el paraje conocido como Cortijo de los Prados. Su descubridor fue el paleontólogo Miguel Tórtola, quien había salido en busca de fósiles de moluscos cuando se topó, de manera completamente fortuita, con lo que él mismo describió como «una roca extraña«.
Tras un análisis detallado, los investigadores confirmaron que aquella anomalía era, en realidad, un fragmento de hueso. Estudios posteriores precisaron aún más: se trata de una diáfisis (la parte central de un hueso largo) de fémur, de unos 25 centímetros de longitud y dividida en varios pedazos.
Pero lo verdaderamente impactante de este hallazgo es lo que revela sobre su propietario: estos fragmentos pertenecieron al dinosaurio de mayor tamaño encontrado en la Región de Murcia hasta la fecha. De nuevo, un saurópodo. Un espécimen que, según apuntan los investigadores, pudo haber sido devorado por un carnívoro en la parte alta de un delta, y cuyos restos habrían viajado a lo largo del cauce de un río hasta posarse en una superficie arenosa que propició su fosilización.

Diáfisis del fémur de un gran saurópodo hallada en Benízar (Moratalla). / L. O.
El Pleistoceno, en la Filmoteca Regional
Nos trasladamos a una era más cercana que la de los dinosaurios: el Pleistoceno. Para los interesados en la paleontología tiene una oportunidad muy interesante este lunes, 23 de marzo, en la Filmoteca Regional, donde se estrenará el documental ‘Un safari al Pleistoceno’. Se trata de un corto pionero que recrea el paisaje y la fauna de la Sierra de Quibas, en Abanilla, hace cerca de un millón de años, mediante inteligencia artificial entrenada con asesoramiento científico de investigadores del Yacimiento Paleontológico de Quibas.

Cartel de ‘Un safari al pleistoceno’, en la Filmoteca Regional este lunes, 23 de marzo. / L. O.













