La “nit de la cremà” ha arrancado en Alberic (Valencia) con un susto monumental. Los integrantes de la Comissió Local Fallera se disponían a quemar su falla infantil cuando la caja de fuegos artificiales que se suele disparar como paso previo a la ‘cremà’ aparentemente se ha partido -una hipótesis inicial apunta a que pudiera estar defectuosa- o se ha volcado y ha disparado los artificios pirotécnicos contra el público concentrado para presenciar la ‘cremà’ en un lateral de la avenida de la Glorieta, lo que ha provocado momentos de mucha tensión y nervios, especialmente tras comprobar que las principales víctimas eran un grupo de niños de diversas edades.
El incidente ha dejado media docena de heridos por quemaduras, todos menores, y en principio, de carácter leve. Los niños han sido conducidos con rapidez al centro de salud para fueran atendidos y uno de ellos ha sido evacuado a la unidad de quemados del Hospital la Fe de Valencia, por precaución. Fuentes de la comisión han confirmado a Levante-EMV que todos los niños forman parte de la falla y que el traslado a la Fe de uno de ellos ha sido por su corta edad, apenas «un par de años», según han señalado.
«Gracias a que me han empujado no me ha pegado a mí»
«Ya había tirado la traca y la primera carcasa de esa caja ha salido hacia arriba, pero la segunda ya ha salido hacia la gente», relata Regina García, testigo presencial del incidente, que casi recibe uno de los impactos. «Yo estaba en la puerta de la heladería la Jijonenca y todo el mundo ha empezado a entrar porque nos venían encima, un hombre me ha empujado por detrás y gracias a eso no me ha pegado a mí«, relataba, mientras señalaba que todo ha sucedido en unos pocos segundos cargados de nervios gritos y tensión «hasta que la gente ha dejado de gritar». «Cuando hemos salido estaba todo el mundo llorando en esta lateral», comentaba, si bien admite que al otro lado de la calle posiblemente «ni se han enterado».
Desde la comisión han explicado que un pirotécnico profesional era el encargado de disparar este castillo previo a la ‘cremà’ y que «una caja que al parecer estaba defectuosa se ha partido por la mitad«, lo que ha dado lugar al incidente. «Las tres personas de la pirotecnia han reaccionado con rapidez y han tirado un saco de arena a la caja y ha coseguido cortarlo, al final habrán salido diez o doce disparos del total de la caja», han comentado, mientras señalan que todas los heridos son de carácter leve y comentaban que «ha sido más e susto de controlar a los niños». El problema se ha producido en la primera caja de fuegos artificiales que se disparaba.
«Nos está pasando el susto», han comentado desde la comisión, mientras preparaban la ‘cremà’ de la falla grande, en la que el pirotécnico ha decidido no disparar el castillo por precaución.












