Con motivo del Día Mundial de la Tuberculosis, que se celebra el 24 de marzo, la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) y la Fundación Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona (fuiTB) advierten de que no se están alcanzando los objetivos marcados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el caso de España y de otros países con un contexto epidemiológico similar, los expertos afirman que se está observando un incremento en la incidencia, sobre todo, de las personas en situación de vulnerabilidad.
Según la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en 2024 se notificaron 4.270 casos (tasa de notificación de 8,8 casos por 100.000 habitantes), lo que supuso un aumento en el número de casos del 8,3% con respecto a la tasa del año previo, en que se registraron 3.944 casos. Esta evolución «imposibilita» alcanzar el objetivo de disminuir la incidencia en el 50% entre el 2015 -que era de 10,6/100.000-, al previsto 5,3 en el 2025, y complica alcanzar la reducción del 80% entre el 2015 y el 2030, año en que debería alcanzarse el 2,1/100.000, señalan las sociedades.
Por comunidades
Por comunidades autónomas, las tasas varían entre el 3,8 en Navarra; el 10,6 en País Vasco; el 11,5 en Galicia y el 14,4 en Cataluña, observándose tasas de notificación superiores a las de 2015 en cuatro comunidades. Se detecta, además, un mayor aumento de casos en menores de 15 años (indicativos de infección reciente) y en personas nacidas en otro país (sugestivos de vulnerabilidad), quienes ya suponen alrededor del 50% de casos nuevos notificados. El aumento de casos en población pediátrica se ha observado también en otros países cercanos de la UE.
Respecto a los indicadores de seguimiento del Plan para la Prevención y Control de la Tuberculosis para 2024, la tasa de éxito del tratamiento fue del 79,3 en los casos sensibles a fármacos de primera línea notificados en 2023, mientras que la tasa de abandono del tratamiento fue del 3,2%. La proporción de nuevos casos de TB pulmonar notificados en 2024 a los que se había realizado estudio de contactos fue del 83,3%.
Los expertos remarcan la importancia de mejorar el seguimiento y la supervisión de los fármacos indicando tratamiento directamente observado
«Los indicadores nos muestran que aún estamos lejos de los hitos pactados en la lucha contra esta enfermedad», advierten los expertos. Además, remarcan la importancia de mejorar el seguimiento y la supervisión de los fármacos indicando tratamiento directamente observado (TDO) en personas con factores de riesgo de mala adherencia.
Enfermedad transmisible
Recuerdan que la tuberculosis es una enfermedad transmisible pero que es prevenible y curable, y debe ocupar un lugar prioritario en la agenda de las políticas sanitarias y sociales. Por este motivo, abogan por mejorar la prevención atendiendo a las desigualdades sociales y la complejidad social creciente, incluyendo los estudios de contactos, la detección precoz en grupos vulnerables, y los programas de cumplimiento del tratamiento implementando los TDO, además de una estrecha colaboración con los servicios sociales.
El Informe Mundial sobre la Tuberculosis 2025 de la OMS revela que, en 2024, a pesar de una disminución del 2% en los nuevos casos (10,7 millones) y del 3% en las muertes en 2024 (1,23 millones), sigue siendo la principal causa de muerte infecciosa en el mundo. La reducción neta de la tasa de incidencia de tuberculosis entre 2015 y 2024 fue del 12%, lejos del objetivo de la Estrategia Fin de la Tuberculosis de la OMS, que establece una reducción del 50% para 2025.
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