El Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba) ha denegado al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) la práctica de ensayos y pruebas de soldadura sobre materiales de la zona del accidente de Adamuz «en tanto no se designe el equipo de peritos judiciales». Estos son los técnicos que colaborarán con la Guardia Civil en la investigación de la catástrofe y cuyo nombramiento es inminente.
La plaza 2 de Instrucción de Montoro ya ofreció esta respuesta en febrero pasado a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que permanece a la espera de realizar análisis metalográficos para conocer la causa de la rotura de la vía. Esa fractura, que podría estar relacionada con una soldadura defectuosa, provocó el descarrilamiento del Iryo que finalmente impactó con un Alvia. El balance del siniestro fue de 46 víctimas mortales, 29 heridos graves y 123 heridos leves.
En una providencia del 17 de marzo, la jueza instructora rechaza autorizar las pruebas solicitadas por Adif el pasado mes de febrero. El administrador manifestó su interés por realizar ensayos y pruebas con soldaduras de carriles de distinto grado de dureza, con diferentes kits de carga de soldadura, «para evaluar los resultados frente a los trabajos realizados en el resto de los aparatos de la línea».
Adif ya ha analizado las soldaduras que quiere estudiar la CIAF
En su comunicación, Adif informa de que a finales de enero (sin contar con autorización judicial) ya efectuó, entre otras pruebas, ensayos de dureza de las soldaduras de los puntos kilométricos 318+536 y 318+479. Precisamente, la CIAF espera permiso para analizar cuatro muestras de soldadura de esos puntos de la vía.
La Guardia Civil advirtió al juzgado de que, el 22 de enero, el administrador retiró materiales del lugar del accidente sin comunicarlo y sin solicitarlo. Días más tarde, efectuó dos tipos de ensayos «no destructivos», según destaca la empresa, en Hornachuelos (donde se hallan almacenados esos materiales) y en Adamuz. Estas pruebas sobre soldaduras fueron de dureza y de inspección por ultrasonidos. El administrador afirma que los resultados fueron «correctos» y corrige la información sobre la soldadura del punto cero del accidente, el kilómetro 318+681, recogida en un parte anterior.
Estudiar el tren Iryo siniestrado
Ahora, espera continuar analizando lo ocurrido. Además de las pruebas sobre las juntas de carriles, Adif ha expresado a la instructora su interés en acceder «a los elementos del tren siniestrado, para examinar la interacción de los mismos con la infraestructura ferroviaria». También señala que la CIAF ha manifestado su conformidad y pide autorización para desarrollar este trabajo y emitir un informe.
Imagen de una traviesa golpeada en la vía 1, a un kilómetro del accidente de Adamuz, facilitada por Adif al juzgado. / CÓRDOBA
Chapas y traviesas afectadas en un túnel
Por último, el administrador reclama que se incorporen a la investigación las chapas y traviesas afectadas localizadas dentro del túnel Loma del Partidor, ubicado en el kilómetro 319, próximo al lugar del accidente. En su comunicación al juzgado de Montoro, detalla que en los días posteriores al siniestro observaron traviesas con pequeños golpes y desconchones (estima que podría haber un centenar), y trozos de material metálico de diferentes tamaños en la vía 1, además de marcas en la cabeza del carril de esa misma vía.
Afirma que estos elementos fueron inspeccionados, pero no retirados, por la Guardia Civil, y que este gestor recogió las chapas y las custodia en la base de mantenimiento de Hornachuelos, donde se halla el resto de materiales.
Las intervenciones de Adif en el lugar del accidente han motivado que el juzgado reprenda a la empresa hasta en dos ocasiones, prohibiéndole actuar o retirar materiales sin su autorización. En uno de sus atestados, la Guardia Civil destaca que los análisis sobre soldaduras y rieles son una de las pruebas fundamentales que todavía hay que efectuar para esclarecer el origen de la tragedia ferroviaria.
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