El acusado por la muerte de su vecina, la señora Cadenas, ha ratificado su culpabilidad ante la jueza. Durante la sesión del juicio, ha mantenido la confesión espontánea que realizó ante un agente de la Guardia Civil en el momento de su detención, admitiendo ser el autor material de los hechos.
La confesión original se produjo durante una inspección ocular en su domicilio. Un agente de la UCO (Unidad Central Operativa) le preguntó si tenía algo que decir antes de investigar una zona concreta de la vivienda, a lo que el acusado respondió: «Sí, está ahí. He sido yo el único que ha intervenido en esto. Mi hermano no tiene nada que ver». Tras esta declaración, fue formalmente detenido por homicidio y se le leyeron sus derechos.
He sido yo el único que ha intervenido en esto. Mi hermano no tiene nada que ver»
Uno de los presuntos asesinos de Francisca Cadenas
El detonante: un encuentro inesperado
Los hechos sucedieron la noche del 9 de mayo, mientras el acusado se encontraba en casa cuidando de su tío. Su hermano, como era habitual, estaba en el hospital con su padre. Según ha confirmado el propio procesado, la puerta del domicilio se encontraba entreabierta.
Los hechos sucedieron la noche del 9 de mayo, mientras el acusado se encontraba en casa cuidando de su tío. Su hermano, como era habitual, estaba en el hospital con su padre. Según ha confirmado el propio procesado, la puerta del domicilio se encontraba entreabierta.
La víctima le preguntó qué estaba haciendo en un tono que el acusado ha descrito como amable y cordial, más de «extrañeza» que de reproche. Sin embargo, esta situación provocó en él «un brote» que le llevó a zarandearla, tirarla y golpearla. El procesado ha afirmado estar «casi seguro» de que la mujer falleció en el acto, momento en el que entró en pánico e intentó ocultar lo sucedido.
Francisca Cadenas
Tensión en la sala
El interrogatorio del abogado defensor ha transcurrido con una notable tensión, hasta el punto de que la fiscalía ha protestado por la naturaleza de las preguntas. El letrado estaba relatando los hechos y pidiendo al acusado únicamente una confirmación con un «sí» o un «no», lo que ha provocado la queja del ministerio fiscal: «Está usted prestando la declaración por él».
Está usted prestando la declaración por él»
Tras un breve enfrentamiento entre los letrados, la jueza ha intervenido para pedir al abogado que formulara preguntas abiertas y no declaraciones. «Usted pregunte, tiene total libertad para preguntar lo que usted desee. Pero que las respuestas de su defendido no solo sean sí o no. Que le haga preguntas, pero no usted cuente los hechos», ha señalado la magistrada. Ante esta indicación, el abogado defensor ha concluido su interrogatorio declarando: «No hay más preguntas, señoría».













