Lucas Beltrán ya está al cien por cien recuperado y listo para volver al once. El pasado domingo ante el Real Oviedo ya dispuso de algunos minutos en la segunda parte y, tras una semana más de trabajo en la que ha podido regresar al ritmo de competición, el argentino tiene posibilidades de recuperar su sitio en la mediapunta del equipo de Carlos Corberán.
Al técnico de Cheste se le presenta ahora un dilema con el que seguramente ya había contado durante las semanas de ausencia del argentino: seguir apostando por el trivote Guido-Ugrinic-Javi Guerra o volver al esquema del doble pivote con Lucas Beltrán actuando de mediapunta.
El Valencia dejó mucho que desear en el Carlos Tartiere, por no decir que hizo un partido bochornoso, y esa actuación puede pasar factura al centro del campo formado por Guido, Ugrinic y Javi, que no había rendido ni mucho menos mal en los partidos previos. De hecho, las dos victorias consecutivas ante Osasuna y Alavés llegaron con el trivote en la medular.
Sin embargo, por la cabeza de Carlos Corberán debe rondar que, antes de la lesión de rodilla que le ha mantenido apartado durante tres partidos, Lucas Beltrán estaba siendo el jugador de ataque más destacado del Valencia. El futbolista cedido por la Fiorentina es quien mejor entiende la posición de mediapunta y su forma de ver el fútbol aporta cosas al equipo que el resto no puede. Además, el ‘9’, ya sea Sadiq o Hugo Duro, se ve claramente beneficiado con Beltrán cubriéndole las espaldas.
Ramazani a la banda
Que Beltrán regrese al once empujaría directamente a la banda a Ramazani, que hasta ahora había adoptado esa función de mediapunta libre mientras el argentino estaba de baja, además con buen rendimiento. El belga se ha echado el peso ofensivo del equipo a la espalda en los últimos partidos y su regreso a la posición de extremo podría volver a darle alas a un equipo cuyos jugadores de banda llevan varios meses sin rendir al nivel que se espera. Así, Corberán debe resolver el puzzle de la alineación con el Sevilla como primer gran objetivo: darle continuidad a Guido, Ugrinic y Javi Guerra o recuperar la verticalidad y calidad en los metros finales de Lucas Beltrán.















