Hay viajes que se recuerdan por el destino y otros, quizá los mejores, por lo fácil que fue disfrutarlos. En plena cuenta atrás para Semana Santa, cuando muchas familias buscan una escapada cómoda, bien ubicada y sin renunciar al presupuesto, Ona Hotels & Apartments reivindica una fórmula que gana cada vez más adeptos: alojamientos amplios, prácticos y pensados para viajar con niños, donde conviven los servicios de un hotel con la amplitud y funcionalidad de un apartamento.
La compañía, especializada en hoteles y apartahoteles, cerró 2025 con una facturación de 200 millones de euros, un 34,3% más que el año anterior, e incorporó 10 nuevos activos a su porfolio. Con 52 hoteles en 31 destinos de España, Andorra y Marruecos, Ona se ha consolidado además en el Top 10 de hoteleras en España por número de habitaciones. Pero más allá de las cifras, su propuesta conecta con una forma muy concreta de viajar: escapadas familiares en las que el confort, el espacio y la buena localización marcan la diferencia.
Para esta Semana Santa, la cadena pone el foco en algunos de los destinos más deseados del mapa vacacional: Mallorca, Canarias, Costa del Sol, Costa Brava, Costa Daurada y Costa Blanca. Lugares con clima amable, planes para todos y alojamientos donde caben tanto el descanso como la vida familiar sin estrecheces. En ese modelo de viaje, contar con cocina, terraza y estancias amplias no es un extra, sino una ventaja real. Especialmente cuando se viaja con niños, disponer de más espacio permite que la escapada tenga otro ritmo: desayunos sin prisas, meriendas improvisadas, siestas cómodas y cenas flexibles. A ello se suman piscinas exteriores, gimnasios, programas de animación y propuestas gastronómicas adaptadas a todos los gustos. En otras palabras, vacaciones resolutivas, pero también apetecibles.
Mallorca
Se presenta como una de las opciones más sugerentes para quienes buscan desconexión. En el noroeste de la isla, Ona Palmira Paguera ofrece ese equilibrio entre tranquilidad y cercanía al mar que tanto se agradece en vacaciones. Situado en una zona familiar y serena, se encuentra a pocos metros de algunas de las principales playas de Paguera —Platja Palmira, Platja de la Romana y Platja Gran de Torà— y completa la experiencia con piscina exterior, piscina infantil y sauna, además de propuestas de entretenimiento como ping pong, billar y pista de tenis. Un alojamiento pensado para alternar jornadas de playa con ratos de descanso sin salir del hotel.
Ona Palmira Paguera / Redacción
Canarias
Sigue siendo un refugio seguro para quienes quieren anticiparse al verano. Ona cuenta con 16 hoteles en el archipiélago, 13 de ellos repartidos entre el norte y el sur de Tenerife. Entre ellos destaca Ona Beverly Hills Heights, ubicado en el suroeste de la isla, en una zona tranquila, accesible y bien conectada con el centro urbano. Su localización permite tener cerca algunos de los grandes atractivos turísticos de Tenerife, como Siam Park, Costa Adeje, Playa de los Cristianos o Playa de las Américas, mientras que sus instalaciones invitan a bajar el ritmo: amplias zonas de relax, piscinas exteriores, piscina infantil, gimnasio y restaurantes para quienes buscan combinar actividad y descanso.

Beverly Hills Heights / Redacción
Costa del Sol
Aquí la experiencia vacacional adopta ese aire luminoso y despreocupado que define al litoral andaluz. Ona suma 10 hoteles en esta zona, desde Nerja hasta Estepona, pasando por Mijas, Fuengirola y Marbella. Una de las referencias más atractivas es Ona Marinas de Nerja, en primera línea de mar y rodeado de palmeras. Su propuesta encaja especialmente bien con el viaje familiar: piscinas exterior e interior, piscina infantil, pista de tenis, ping pong, spa, sauna, gimnasio y hasta supermercado y tiendas dentro del complejo. A ello se añaden apartamentos amplios, con capacidad para hasta seis personas, cocina completa y vistas directas al Mediterráneo. Una combinación muy difícil de igualar para quienes buscan comodidad sin renunciar al paisaje.

Ona Marinas de Nerja / Cedida
Costa Brava
Mantiene intacto su encanto y, al mismo tiempo, ofrece ese tipo de escapada práctica que funciona bien en periodos cortos. Ona Palamós, en pleno corazón de esta costa catalana, destaca por su cercanía a la playa —a apenas tres minutos a pie— y por unos servicios pensados para toda la familia: piscina exterior, piscina infantil, billar, sauna y gimnasio. A ello suma un plus gastronómico que eleva la estancia: La Vora, con una propuesta centrada en arroces, mariscos, carnes y verduras de temporada, ideal para quienes entienden que el viaje también pasa por la mesa.

Ona Palamós / Cedida
Costa Daurada
Se reafirma como un clásico del turismo familiar gracias a su combinación de playa y ocio. Ona cuenta aquí con cuatro alojamientos y uno de los más estratégicos es Ona Suites Salou, situado junto a PortAventura World y muy cerca de la Platja de Llevant. Sus apartamentos, amplios y preparados para hasta cuatro personas, junto con la piscina exterior y la piscina infantil, lo convierten en una base especialmente cómoda para quienes quieren alternar jornadas de parque temático con tiempo de playa y descanso.

Ona Suites Salou / Cedida
Costa Blanca
Donde la luz parece instalarse todo el año, Ona Ogisaka Garden propone una escapada serena en Dénia. Ubicado a una hora de Valencia y Alicante, en un entorno tranquilo y bien conectado, se encuentra a cinco minutos a pie de la playa de La Marineta. Sus alojamientos, de hasta cuatro personas, incluyen cocina completa y vistas al mar, mientras que la oferta de servicios ayuda a completar una estancia sin sobresaltos: sauna, spa, gimnasio, piscina exterior, piscina infantil y billar. En el apartado gastronómico, La Bodeguita apuesta por arroces, carnes y verduras de temporada, con opciones tanto de buffet como a la carta, reforzando esa idea de vacaciones cómodas y bien resueltas.

Ona Ogisaka Garden / Redacción
En un momento en el que muchas familias priorizan escapadas asequibles, versátiles y sin complicaciones, Ona Hotels & Apartments se consolida en el Top 10 de hoteleras en España por número de habitaciones. Porque viajar bien no siempre implica grandes despliegues: a veces basta con un apartamento amplio, una terraza al sol, una piscina donde los niños no quieran salir del agua y la sensación, cada vez más valiosa, de que todo está pensado para que descansar sea de verdad descansar.











