Por restablecer el honor. Por evitar las dudas. Y por Dino Radoncic. Esos son los tres motivos por los que el Leyma Básquet Coruña saltará al parqué del Coliseum este viernes frente al Tizona Burgos (20.30 horas, LaLiga+) con el cuchillo entre los dientes. La escuadra de Carles Marco recibe en suelo propio al único rival capaz de doblegarlo en casa en competición oficial hasta el momento, tras caer abochornado contra el Palencia y asumir la baja de una de sus grandes estrellas para lo que resta de curso.
No ha sido una semana sencilla en la caseta naranja. La derrota en Palencia escuece, sobre todo, por la imagen desdibujada y frágil ofrecida en suelo palentino, muy lejos de la solidez que el equipo desprende que ofrece de manera habitual. Fue un mal partido, un borrón en una hoja inmaculada que los hombres de Marco pretenden dejar en eso: un simple accidente. «Palencia jugó mejor que nosotros», admitió sin rodeos el entrenador naranja en la rueda de prensa previa al compromiso ante los burgaleses. El Leyma necesita recuperar la «chispa» que lo ha impulsado hacia la victoria en 22 de las 24 jornadas de la Primera FEB que ha disputado. El Obradoiro, que persigue de cerca a los naranjas, acecha la plaza de ascenso directo, pero el cuadro coruñés todavía tiene la sartén por el mango en un sprint final que apunta a desafiar la salud cardíaca en el Coliseum y el Fontes do Sar.
Caio Pacheco, en un duelo contra Parrado en el partido de Copa. / CASTELEIRO
El único verdugo en casa
Lo más urgente para espantar los fantasmas del pasado es doblegar a un Tizona que ya sabe lo que es asaltar el Coliseum. El cuadro burgalés venció al Leyma en casa en los octavos de la Copa España en noviembre y, ni antes ni después, ningún otro equipo ha sido capaz de repetir su hazaña. Marco señaló que los visitantes son un conjunto «con muy buenos jugadores» que, en cambio, no está siendo capaz de ser «consistente». Los números avalan las palabras del técnico catalán. En lo que va de 2026, los burgaleses solo han ganado un partido de los once que han disputado (contra el Fibwi Palma, por 80-76) y su último triunfo antes de ese se remonta al 17 de diciembre, cuando superó al Palmer en casa (95-59). De hecho, desde que se impuso en A Coruña, solo ha sumado esas dos victorias. Antes, había doblegado al Cantabria y al Guipuzkoa, en los compases iniciales de la temporada.
Gerard Jofresa lidera a un rival necesitado y hambriento, con muchas urgencias en su lucha por la permanencia. En el apartado individual, el Leyma lamenta la ausencia de Dino Radoncic, aunque se ha movido rápido para incorporar a Strahinja Micovic en su lugar. En 21 partidos, el alapívot montenegrino se había convertido en uno de los jugadores más idolatrados por la afición, así como una pieza esencial para Carles Marco. Promedió 9 puntos, 3,8 rebotes y 12 de valoración, aunque su principal valor residió en su capacidad para tirar del equipo en los momentos más oscuros. Orgullo, confianza y compañerismo. En la teoría, al cuadro naranja le sobran los motivos para volver a la buena dinámica. Ahora, debe demostrarlo sobre la cancha.














