El Banco de Inglaterra (BoE) cumple con las previsiones y decide por unanimidad -a diferencia de las últimas reuniones- mantener los tipos de interés en el 3,75%. El organismo británico avisa de que, como consecuencia de la guerra en Oriente Medio, la inflación «será mayor a corto plazo«. Por ello, «mantener el tipo de interés oficial en esta reunión es apropiado», ha señalado su gobernador, Andrew Bailey.
«El conflicto en Oriente Medio ha provocado un aumento significativo de los precios mundiales de la energía y otras materias primas, lo que repercutirá en el consumo de combustible y los servicios públicos de los hogares y tendrá efectos indirectos a través de los costes empresariales. Previamente, se había producido una desinflación continua de los precios y salarios internos. La inflación será mayor a corto plazo como consecuencia de este nuevo impacto en la economía».
Así se recoge en el comunicado posterior al encuentro en el que todos los miembros del Comité de Política Monetaria prefirieron mantener el tipo de interés oficial en el 3,75% y se mostraron dispuestos a «actuar según fuera necesario» para garantizar que la inflación se mantuviera encaminada a alcanzar el objetivo del 2% a medio plazo».
«El Comité seguirá vigilando de cerca la situación en Oriente Medio y su impacto en el suministro y los precios mundiales de la energía, así como las perspectivas de inflación en Reino Unido», aseguran, añadiendo que «está alerta ante el creciente riesgo de presiones inflacionarias internas derivadas de efectos indirectos en la fijación de salarios y precios, riesgo que aumentará cuanto más tiempo persistan los precios elevados de la energía».
En palabras del gobernador, Andrew Bailey, «la política monetaria no puede revertir este impacto en la oferta. Su resolución depende de las medidas adoptadas en su origen para restablecer el paso seguro de los buques por el estrecho de Ormuz. Sin embargo, la política monetaria debe responder al riesgo de un efecto más persistente en la inflación«.
«Una interrupción prolongada en el suministro de petróleo, gas natural y otras materias primas aumenta el riesgo al alza de la inflación. La reciente experiencia de una alta inflación también puede hacer que los hogares y las empresas sean más sensibles a un nuevo shock inflacionario. Al mismo tiempo, el punto de partida de este shock es una economía real con un poder de fijación de precios limitado», por lo que considera que «mantener el tipo de interés oficial en esta reunión es apropiado».
Antes de que comenzara la guerra a finales de febrero, las previsiones del mercado apuntaban a que el organismo británico iba a recortar los tipos de interés en marzo hasta el 3,5% para apoyar la economía, dado que el crecimiento se había estancado. Sin embargo, esas apuestas se habían reducido drásticamente en las últimas semanas hasta descartarlo por completo prácticamente.
En cuanto a las proyecciones económicas, el documento del Banco de Inglaterra expone que se espera que la inflación supere ligeramente el 3% en febrero y que los recientes aumentos en los precios de la energía retrasarían el retorno de la inflación al objetivo del 2% previsto.
En concreto, se prevé que la inflación se sitúe cerca del 3,5% en marzo, casi medio punto porcentual por encima de lo previsto en el informe de febrero. Además, «dado el aumento de los precios del combustible», ahora se proyecta que la disminución entre el primer y el segundo trimestre «será moderada», con lo que rondará el 3% en el segundo trimestre, en lugar del 2,1% anticipado.
«Si se produjeran rápidamente, los efectos indirectos derivados de que las empresas trasladen el aumento de los costes energéticos a los precios al consumidor podrían incrementar aún más la inflación en torno a un cuarto de punto porcentual en el tercer trimestre de 2026. La magnitud y el momento de dichos efectos indirectos son inciertos. En conjunto con los efectos directos previstos, y condicionados a los precios de la energía en el período previo a esta reunión, la inflación del podría aumentar hasta un 3,5% en el tercer trimestre«, destaca el texto.
Respecto al Producto Interior Bruto (PIB), el personal del banco sigue estimando que el crecimiento para el primer trimestre será de alrededor del 0,1% o el 0,2%.
















