El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reivindicó este jueves ante el resto de líderes de la Unión Europea (UE) su posición ante el conflicto en Oriente Medio, que se resume en el lema del «no a la guerra», y reclamó a Europa una respuesta firme y unida que se aleje de la lógica belicista.
Sánchez lanzó esa petición en la reunión del Consejo Europeo que se celebró en Bruselas y que tuvo como uno de sus asuntos principales la situación provocada por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán.
El jefe del Ejecutivo no ofreció la habitual rueda de prensa posterior a este tipo de reuniones ya que comparecerá a media mañana del viernes en el Palacio de la Moncloa para informar del plan de medidas para hacer frente a las consecuencias de la guerra y que será aprobado en un Consejo de Ministros de carácter extraordinario.
Pero el Gobierno informó de que, en su intervención, Sánchez subrayó que ante un momento que considera trascendental para Europa, debe defenderse el sistema multilateral basado en reglas y en el derecho internacional.
Asimismo, puso en valor su posición ante la guerra en Irán, que repitió que España no apoya por considerarla ilegal.
En consecuencia, pidió a los líderes europeos una respuesta firme y unida del Consejo que se enfoque en la defensa de las prioridades reales y se aleje de la lógica belicista.
Respecto al impacto económico de la guerra, defendió la necesidad de medidas temporales de apoyo a los sectores y colectivos más afectados, que será uno de los pilares del plan que aprobará su Gobierno.
Junto a esas medidas coyunturales, pidió que la UE profundice en la transición energética acelerando la electrificación y la descarbonización.
Además, defendió el diseño del ETS (Sistema de Comercio de Emisiones europeo) como un instrumento central de la política climática de la UE que ha demostrado su eficacia.
En ese contexto, puso a España como modelo a la vanguardia energética en Europa gracias a la apuesta por el despliegue de las energías renovables, que dijo que está propiciando un menor impacto en el precio del gas.
Los Veintisiete tuvieron un encuentro con el secretario general de la ONU, António Guterres, (en el que Sánchez pidió el refuerzo del militarismo) y otro telemático con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, con quien el jefe del Gobierno se reunió en Madrid el pasado miércoles.
En Bruselas repitió parte de los mensajes que trasladó entonces a Zelenski, como el mantenimiento de la ayuda a Ucrania, la presión a Rusia y su convencimiento de que este país debe formar parte de la Unión Europea.
Entre otros asuntos abordados en la cumbre, pidió un Marco Financiero Plurianual (presupuesto comunitario) más ambicioso y coherente con el impulso de las prioridades europeas estratégicas como la competitividad, la innovación, la transición ecológica y digital y la seguridad, mediante recursos propios.
Para reforzar la competitividad de la economía europea, rechazó la desregulación o el desmantelamiento de las políticas climáticas, y abogó por reforzar la dimensión del modelo social europeo, los aspectos medioambientales y la cohesión social y territorial.
Además de la reunión del Consejo hubo una cumbre del euro en la que el presidente del Gobierno defendió un mayor rol internacional de la moneda europea, así como la prioridad estratégica que supone el avance del euro digital para reforzar la soberanía financiera europea.











