El pasado martes, el Atlético de Madrid Femenino se clasificó para la final de la Copa de la Reina después de vencer por 0-1 al CD Tenerife en la vuelta de las semifinales. Un partido que se vio salpicado por una tangana en los últimos minutos entre las jugadoras de ambos equipos que acabó con la presidenta, Lola Romero pidiendo la presencia de la policía en los vestuarios.
La bronca comenzó con una dura falta de Fatou sobre Fiamma Benítez, que propició que la jugadora chicharrera fuese expulsada. Ahí comenzó todo, y hubo más que palabras entre futbolistas de ambos equipos.
La jugadora Fatou que inició todo aseguró a la colegiada que Gio Queiroz le había llamado “negra” en medio de la discusión. Así que la colegiada activó el protocolo anti racismo en los últimos minutos del encuentro.
Una acusación de la que se ha defendido la delantera brasileña del Atlético de Madrid en sus redes sociales, a través del siguiente comunicado: “Deseo pronunciarme públicamente sobre lo reflejado en el acta del partido disputado ayer, en la que se me atribuye una acusación de carácter racista. Niego de manera rotunda y categórica, haber pronunciado la palabra “negra”, así como cualquier otra manifestación racista u ofensiva. Lo recogido en el acta no se corresponde con lo sucedido. El racismo es algo que rechazó profundamente. Va en contra de todo lo que soy, y de todo lo que he vivido en el deporte. A lo largo de mi carrera he compartido vestuario, logros y amistades verdaderas con personas de culturas y orígenes distintos, y eso siempre fue algo natural para mí, no una postura».
«Ver mi nombre asociado a una mentira como esta me duele. Y no lo voy a aceptar en silencio. Confió en que la verdad saldrá a la luz y en que los hechos serán esclarecidos como corresponde. Seguiré colaborando con total disposición en todo lo que sea necesario. Gracias por el cariño y el apoyo que estoy recibiendo en estas horas”.











