Una migraña severa, considerada por muchos una dolencia común, puede tener consecuencias legales de gran importancia. Según ha explicado el abogado Roberto Portilla, una reciente sentencia ha reconocido la incapacidad permanente absoluta a una trabajadora con un cuadro de migraña crónica refractaria, lo que sienta un precedente clave para situaciones similares.
De incapacidad total a absoluta
Hasta ahora, los tribunales venían concediendo la incapacidad permanente total a personas con migrañas crónicas severas. Esto implicaba que no podían desempeñar su profesión habitual, pero sí otras compatibles con su dolencia. Sin embargo, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha ido un paso más allá en el caso de una panadera.
El tribunal le ha otorgado la incapacidad permanente absoluta, que la inhabilita para cualquier tipo de trabajo. Según Portilla, la sala considera que «es difícilmente imaginable que ella pudiera a consecuencia de ese dolor y de esos padecimientos poder realizar ningún otro tipo de actividad laboral».
El abogado Roberto Portilla
Es difícilmente imaginable que pudiera realizar ningún otro tipo de actividad laboral»
Abogado Burgalés
La razón es que las crisis, que sufría entre 15 y 17 días al mes, le impedían mantener la concentración, dedicación y eficacia mínimas que requiere cualquier empleo, aunque no sea de carácter físico. Esto, a juicio del tribunal, imposibilita un rendimiento laboral normalizado.

Una persona sufriendo una crisis de migrañas
¿Qué es la incapacidad permanente?
Roberto Portilla recuerda que la incapacidad permanente es la situación de un trabajador que, tras un tratamiento médico, presenta «reducciones anatómicas o funcionales susceptibles que se pueden determinar de manera objetiva y que eso disminuya o anula tu capacidad laboral».
Esta condición, regulada en el artículo 194 de la Ley General de la Seguridad Social, contempla varios grados: parcial, total, absoluta y la gran invalidez. El reconocimiento de la incapacidad absoluta por una migraña severa supone, por tanto, un cambio significativo en la interpretación judicial.
Como conclusión, el experto confirma que una migraña crónica y refractaria puede dar lugar no solo a una incapacidad permanente, sino a una de carácter absoluto. Esto conlleva el derecho del afectado a recibir la pensión correspondiente por parte de la Seguridad Social.













