Exdirigentes y cargos críticos de Vox, encabezados por Iván Espinosa de los Monteros, Javier Ortega Smith y Rocío Monasterio, han reclamado la convocatoria de un congreso extraordinario para debatir el rumbo del partido y revisar su organización interna.
La iniciativa se articula a través de un manifiesto difundido este miércoles en una web no oficial, en el que los firmantes exigen un cónclave «con plazos suficientes y reglas claras» abierto a los afiliados.
«»Es hora de abrir el debate sobre el futuro de Vox», plantean los impulsores, entre los que figuran también el exvicepresidente del partido Víctor González Coello de Portugal; el primer presidente de Vox y concejal en Madrid Ignacio Ansaldo; oel expresidente en Murcia José Ángel Antelo.
También los exdiputados Rubén Manso, Víctor Sánchez del Real, Juan Luis Steegmann, Malena Nevado y Francisco José Contreras.
También respaldan la iniciativa la expresidenta provincial de Tarragona, Isabel Lázaro Pina, la vicealcaldesa de Toledo por Vox, Inés Cañizares; y el diputado regional de Cantabria y exportavoz del grupo, Cristóbal Palacio.
Bajo el título Por la apertura del proyecto y la preparación para gobernar, los firmantes se definen como militantes y exdirigentes vinculados a Vox desde sus inicios y justifican la iniciativa en la idea de que «la lealtad política es a las ideas, no a las personas».
Denuncian que partido ha vivido durante años un proceso de «reducción y empobrecimiento interno», que no se ha traducido en un cierre formal, pero sí en un estrechamiento progresivo, «concentrando decisiones en muy pocas manos, debilitando el debate, eliminando contrapesos y apartando a quienes mantenían criterio propio».
«Más pequeño»
A su juicio, ese proceso ha derivado en «un partido más pequeño por dentro, menos plural y menos ambicioso», a lo que suman la salida o el apartamiento, «por la vía de los hechos consumados» y sin explicaciones suficientes, de perfiles históricos.
Los críticos apuntan también a la falta de autocrítica y recuerdan que cuando Santiago Abascal salió del PP en 2013 denunció que el partido estaba «secuestrado» por su dirección y no permitía cambios desde dentro.
«Hoy, en nuestro caso, el problema es incluso más básico: ni siquiera existe ese cauce mínimo de deliberación porque no hay congresos y no se debaten las ideas», subrayan los críticos.
En esta línea, advierten de que sin equipos, talento, controles ni espacios de deliberación no puede articularse una alternativa de gobierno sólida.
También alertan de la posible existencia de «un entramado paralelo de entidades opacas», así como de cambios estratégicos como la salida del grupo europeo ECR, encabezado por la italiana Giorgia Meloni.
El manifiesto se acompaña de un formulario habilitado para que afiliados y exafiliados puedan respaldar la iniciativa y sumar apoyos a la convocatoria del congreso.
Según recogen los estatutos, este tipo de reuniones debe ser convocado por el Comité Ejecutivo Nacional o a petición de al menos el 20% de los afiliados con derecho a voto, que deberán detallar el orden del día propuesto.












