Varias decenas de miles de personas se han concentrado este miércoles por la noche en Estambul para conmemorar el primer aniversario de la detención y encarcelamiento de Ekrem Imamoglu, ahora exalcalde de la gran metrópolis turca.
Imamoglu —en la cárcel desde el 19 de marzo de 2025— es considerado el gran rival político del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y según la gran mayoría de encuestas el líder encarcelado podría derrotar al presidente turco en caso de elecciones. Imamoglu, sin embargo, tiene en contra diez casos judiciales en proceso. En total, la fiscalía pide en su contra hasta 2.400 años de cárcel.
«Para nosotros, el problema no es Imamoglu en sí. Imamoglu es el resultado: el resultado de una política autoritaria que lleva gobernando nuestro país desde hace casi 25 años. Y nosotros estamos ahora luchando contra eso», asegura Mehmet, un hombre de más de 70 años.
«Lo que le está pasando a Imamoglu es solo una parte de nuestra lucha. Él es el símbolo, y por eso le encarcelan en este macrojuicio político que han montado. Pero creo que los defensores de la democracia en Turquía somos muchos más», continúa este hombre, que dice que en toda su vida ha sufrido periodos autoritarios en Turquía, tiempos de crisis, pero nunca, dice Mehmet, algo como lo que ocurre ahora.
Imamoglu es acusado, entre otros supuestos crímenes, de liderar una mafia criminal de corrupción, y de haber establecido relaciones con «grupos terroristas». Sus seguidores —y organizaciones de Derechos Humanos— catalogan su juicio de una «clara persecución política«.
«Incluso en los peores tiempos de Turquía, un solo hombre nunca mandó sobre absolutamente todo, incluidos los jueces. Pero ahora es así. No hay ley si no es para los suyos. Todo el sistema judicial funciona como él quiere. Incluso la economía. Todo. Turquía tiene muchos problemas distintos, pero el origen siempre es el mismo», continúa Mehmet, combativo pero sin nombrar el nombre del hombre al que —claramente— se refiere.
Elecciones lejanas
Según académicos y politólogos, la detención de Imamoglu forma parte de una estrategia del Gobierno de Erdogan para apartar al hombre, de 55 años, de cara a las próximas elecciones presidenciales en Turquía, programadas para primavera de 2028 pero que se avanzarán con toda probabilidad a otoño de 2027.
Erdogan, a causa del límite constitucional de dos mandatos para cualquier presidente, solo podría repetir candidatura si adelanta el voto. «Desde aquí reclamamos que las leyes apliquen a todos por igual. En la primera noche, tras la detención de Imamoglu, cientos de miles de personas salieron a las calles a protestar. Ahora, un año después, aquí seguimos. ¡Estábamos listos para luchar, y seguimos estándolo!», ha declarado durante la protesta Özgür Özel, líder de la oposición turca y del Partido Republicano del Pueblo (CHP, en sus siglas en turco).
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