Miguel Ángel Morales contempla la escalada con simpatía, aunque siempre mejor desde abajo que colgado de una pared. El presidente de la Diputación de Cáceres reconoce que no está para arnés y presa, pero sí sigue de cerca un deporte que, de la mano de Alberto Ginés, ha ganado peso, visibilidad y tirón en la provincia. No parece una inclinación pasajera. En su despacho, los guiños al deporte se acumulan como una declaración de intenciones y enlazan con una idea que recorre toda la entrevista: el deporte como fuente de valores, motor de actividad y herramienta de proyección territorial.
¿Qué significa para la Diputación de Cáceres que una cita como la Copa de España de escalada se celebre en la provincia y contribuya a situar a Cáceres en el mapa nacional de este deporte?
Creo que es muy importante. Desde la Diputación estamos reforzando el área de Deportes con la creación de un servicio específico y atendiendo también a disciplinas que quizá no sean mayoritarias, pero que ahora mismo tienen mucho éxito y un gran atractivo entre la gente joven, como ocurre con la escalada. Además, contamos con el referente de Alberto Ginés, que ya lo es en todos los ámbitos y que es un emblema y un embajador de la Diputación más allá de la propia provincia. Para nosotros es importante y determinante fomentar entre los jóvenes el valor del deporte y, en este caso, de la escalada.
¿Esto se entiende solo como un evento deportivo o también como una herramienta de dinamización territorial, turística y social?
Es un evento deportivo, pero también supone una proyección de la provincia y de sus potencialidades. Tener la marca y el emblema que tenemos en este deporte, celebrarlo en Cáceres y además en unas instalaciones impresionantes, convierte esta cita en una oportunidad para proyectar tanto la capital como el conjunto de la provincia.
Hablaba hace un momento del deporte como herramienta de desarrollo que la Diputación está impulsando en los últimos años. ¿Qué papel juega la escalada dentro de esa estrategia?
La escalada es un deporte que requiere mucho sacrificio, mucho esfuerzo y una gran disciplina. Evidentemente, no es una modalidad que se practique de forma mayoritaria y, aunque en algunas zonas de la provincia sí hay chicos y chicas que la practican, su volumen no es comparable al del baloncesto, el fútbol o el pádel, que están mucho más extendidos. Pero precisamente por eso, cuando con una práctica tan reducida tenemos a un campeón olímpico, eso se convierte en una referencia y en un estímulo para que mucha gente joven conozca este deporte y se apasione con él. Por eso creo que también es importante fomentarlo desde la administración pública.
Ha citado varias veces a Alberto Ginés. ¿Qué importancia tienen los referentes deportivos para fomentar la práctica deportiva en la provincia?
Muchísima, porque el deporte ya lleva de por sí asociados una serie de valores: esfuerzo, compañerismo, constancia. Son valores que hacen mucha falta en la sociedad actual. En una sociedad tan deshumanizada en muchos aspectos, con guerras y egoísmos personales, los deportistas suelen dar ejemplo con ese trabajo continuo y ese esfuerzo dentro de un compañerismo absoluto. Y si además cuentas con una persona como Alberto Ginés, que trasciende a la propia escalada y al propio deporte, el impacto es aún mayor. Él es ya un referente humano, de solidaridad y de amor por su tierra.
Es increíble cómo una persona y un éxito pueden cambiar tanto un deporte. La escalada pasó de ser casi una desconocida a estar en todas partes y a tener instalaciones como el rocódromo.
Claro. Puede haber deportistas extraordinarios, prodigios en su especialidad, pero si no son buenas personas no tienen la misma incidencia ni el mismo impacto. En Alberto se dan las dos cosas: es un excelente deportista, campeón olímpico, en la élite mundial, pero además es buena gente, es buena persona. Y eso llena mucho más, lo hace mucho más atractivo y lo convierte en un referente todavía mayor.
La provincia cuenta con enclaves naturales muy valorados para la escalada. ¿Qué importancia tiene vincular esta gran competición urbana con esos espacios naturales?
Muchísima. Si ya de por sí tenemos el atractivo de contar con un campeón olímpico y además disponemos de lugares óptimos para practicar este deporte, estamos proyectando no solo una competición, sino todo un territorio. Eso hace que deportistas y aficionados visiten esos espacios, recorran la provincia, consuman en ella, coman, beban, compren y conozcan nuestros pueblos. En definitiva, genera economía, ayuda a fijar actividad en el territorio y crea riqueza en la provincia.
Miguel Ángel Morales, presidente de la Diputación de Cáceres / Jorge Valiente
Cuando se habla de Cáceres se piensa primero en patrimonio o gastronomía. ¿Puede la escalada convertirse también en una de sus señas de identidad?
Yo creo que sí. Tenemos condiciones óptimas. La diversidad de la provincia, con montaña, con parajes naturales, con paredes donde se practica y entrenan deportistas, nos da una gran oportunidad. Además, la belleza del entorno contribuye a fomentar el deporte y, al mismo tiempo, proyecta una provincia que todavía sigue siendo bastante desconocida en el resto de España.
Es decir, que hay margen para crecer como destino vinculado a la escalada y al deporte en general…
Absolutamente. Tenemos espacios naturales muy buenos y también infraestructuras como el rocódromo Alberto Ginés. Además, ese proyecto nació de la visión y la determinación de una persona a la que no olvidaremos nunca, Guillermo Fernández Vara. Es justo decirlo, porque las grandes realizaciones políticas no terminan con una legislatura o con un dirigente, sino que permanecen cuando se entiende que el bien común y las inversiones están por encima del tiempo político.
¿Qué les diría a las familias de la provincia para animarlas a asistir a la Copa de España de escalada?
Les diría que vayan a ver a chicos y chicas esforzándose, compitiendo y mostrando toda su capacidad, pero también proyectando el nombre de su provincia fuera de Extremadura y fuera de Cáceres, porque esta cita va a tener repercusión nacional. Forma parte de la Copa de España y debe servirnos para sentirnos orgullosos de ser cacereños y para proyectar ese orgullo más allá de nuestra tierra.
Y a quienes vienen de fuera, que serán muchos esos días, ¿qué les recomendaría?
Que aprovechen la estancia. Si entran por el norte, que conozcan Plasencia, el Valle del Jerte, Las Hurdes o el Valle del Ambroz. Si vienen por la zona de Trujillo, que visiten Trujillo, Guadalupe y toda esa comarca. Y si llegan desde el sur, también encontrarán muchísimas posibilidades. En definitiva, que vengan, que disfruten de una gastronomía excepcional, que hagan turismo, que se queden varios días y descubran una tierra única. Que vengan a disfrutar de la mejor provincia de España: Cáceres.










