El futbolista neerlandés Quincy Promes ha dado un giro radical a su defensa judicial. Durante la audiencia preliminar de su apelación, el exinternacional de Países Bajos reconoció por primera vez que fue él quien apuñaló a su primo en 2020, según expusieron sus nuevos abogados ante el tribunal de Ámsterdam y tal y como ha informado la ESPN.
La confesión llega después de que en primera instancia fuera condenado a 18 meses de prisión por la agresión ocurrida durante una reunión familiar. Ahora, con un nuevo equipo legal, el delantero pretende replantear su estrategia y explicar lo sucedido.
Un cambio de defensa
Promes ha contratado al conocido matrimonio de juristas neerlandeses formado por Gert-Jan Knoops y Carry Knoops. Según explicaron ante el tribunal, el futbolista considera que guardar silencio durante el primer juicio fue un error.
De acuerdo con sus representantes, el jugador perdió entonces la confianza en el sistema judicial de su país y por ello optó por no declarar. Actualmente, aseguran, está recibiendo apoyo psicológico y está dispuesto a ofrecer su versión de los hechos, aunque preferiría hacerlo sin presencia de los medios.
Quincy Promes, en su etapa en el Sevilla / LaLiga
La pelea familiar que terminó en agresión
Los hechos se remontan a julio de 2020, durante una fiesta familiar celebrada en Abcoude. Según el relato de la defensa, el conflicto comenzó cuando Promes acusó a su primo de haber sustraído varias joyas familiares.
La discusión escaló rápidamente hasta convertirse en una pelea. En medio del altercado, sostienen los abogados, el futbolista sacó una navaja y apuñaló una vez a su familiar.
La nueva línea de defensa plantea que el jugador se encontraba en un estado emocional extremo y que incluso podría haber actuado en defensa propia, un argumento que previsiblemente será uno de los ejes del recurso.
El impacto de su detención en Dubái
Durante la audiencia, Carry Knoops explicó que el futbolista arrastra un fuerte impacto psicológico desde su arresto en Dubái. Allí fue interrogado durante varios días sobre investigaciones en las que, según su defensa, no tenía implicación directa.
Entre otros asuntos, las autoridades le preguntaron por el presunto narcotraficante fugitivo Jos Leijdekkers, conocido como “Bolle Jos”. Además, el jugador afirma haber escuchado presuntas torturas a otros detenidos mientras se encontraba bajo custodia, una experiencia que —según su equipo legal— le dejó profundamente afectado.
Otro frente judicial: el caso de la cocaína
El caso del apuñalamiento no es el único problema legal del futbolista. En otro proceso, Promes fue condenado a seis años de cárcel por su supuesta participación en la importación de 1.300 kilos de cocaína.
Su defensa insiste en que el atacante no tiene vínculos con el narcotráfico y que esa sentencia también será objeto de batalla judicial.
Próximas fechas clave del juicio
La vista principal de la apelación está prevista para finales de noviembre y principios de diciembre, cuando el tribunal analizará de nuevo el caso durante varias jornadas.
Promes acudió personalmente al juzgado de Ámsterdam y, pese a los procesos abiertos, no da por terminada su carrera profesional. A lo largo de su trayectoria ha defendido los colores de clubes como el Go Ahead Eagles, el FC Twente, el Spartak Moscú, el Sevilla FC y el Ajax, además del Dubai United.













