España presume de tener la red de vías de gran capacidad más extensa de la Unión Europea, con 17.691 kilómetros. Sin embargo, el último informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) demuestra que disponer de una gran infraestructura no garantiza seguridad.
El estudio identifica 295 kilómetros de carreteras con un índice de peligrosidad muy superior a la media nacional.
En Catalunya, Tarragona, Barcelona y Girona, concentran algunos de los tramos más conflictivos, tanto en carreteras convencionales como en autovías.
Tarragona: la T‑11, uno de los puntos negros más destacados
La provincia de Tarragona aparece en el informe con dos tramos especialmente preocupantes:
- T‑11, kilómetros 17 y 15: Estos puntos figuran entre los tramos con mayor siniestralidad por volumen de accidentes. Aunque no alcanzan los índices extremos de otras provincias españolas, sí destacan por la cantidad de siniestros registrados en el periodo 2020‑2024.
La T‑11 es una vía de conexión clave entre Reus y Tarragona, con un tráfico intenso y variado que combina desplazamientos urbanos, interurbanos y acceso a zonas industriales.
Carretera n-260 / Archivo
El informe subraya la necesidad de actuaciones para reducir la siniestralidad en estos puntos.
Barcelona: la B‑23, un tramo con alta incidencia de víctimas
En la provincia de Barcelona, el informe señala un punto especialmente crítico:
- B‑23, kilómetro 14: Este tramo no solo aparece en la lista de autopistas con mayor peligrosidad, sino que además registra el mayor número de víctimas dentro de la red de autopistas de peaje, con 42 accidentes y 62 afectados en el periodo analizado.
La B‑23 es una de las principales entradas a Barcelona desde el Baix Llobregat, lo que explica su elevada intensidad de tráfico y la complejidad de sus enlaces.

Carretera b-23 / Archivo
Además, el informe también menciona:
- B‑23, kilómetro 13, con un índice de peligrosidad significativo dentro del ranking nacional.
Girona: la N‑260, entre los tramos convencionales más peligrosos
La provincia de Girona aparece en el listado de carreteras convencionales con dos tramos relevantes:
- N‑260, kilómetro 166: Este punto figura entre los tramos con mayor peligrosidad del país, superando ampliamente la media nacional.
- N‑260, kilómetro 117: También incluido en el ranking de los 50 tramos más peligrosos, confirma la problemática de esta vía, que atraviesa zonas montañosas y combina tráfico local, turístico y de transporte.

Carretera T-11 / Archivo
La N‑260, conocida como Eje Pirenaico, es una carretera con trazado sinuoso y condiciones variables, lo que incrementa el riesgo en determinados puntos.
Un problema que persiste
El estudio de AEA advierte que 85 de los 295 tramos peligrosos ya aparecían en el informe previo, y en 63 de ellos la situación ha empeorado.
Esto indica que, pese a la identificación reiterada de puntos críticos, las actuaciones correctoras no están llegando con la rapidez necesaria.
Catalunya no concentra los tramos más extremos del país, pero sí presenta varios puntos negros que requieren atención urgente.
La T‑11 en Tarragona, la B‑23 en Barcelona y la N‑260 en Girona son ejemplos claros de cómo la combinación de tráfico intenso, trazados complejos y falta de mejoras puede elevar la siniestralidad.
El informe de AEA vuelve a poner sobre la mesa la importancia del mantenimiento y la modernización de la red viaria para reducir accidentes y víctimas en los próximos años.












