La historia de Jonathan Viera con Las Palmas se escribe sola. El delantero llegó a las categorías inferiores en 2005 con 15 años para el cadete. Allí fue creciendo hasta que en 2010 debutó, por fin, con el primer equipo. Un sueño cumplido para él a pesar de que el conjunto pío pío estaba en Segunda División por aquel entonces.
Vistió de amarillo hasta la temporada 2012, cuando se marchó al Valencia. Después, vinieron el Rayo Vallecano y el Standard de Lieja. Pero, apenas dos años más tarde, volvía a casa. Cuatro años más en el club insular y en 2018 a la Superliga china. Pero es que, durante el tiempo que estuvo allí, volvió a Las Palmas como cedido por tres meses. Una cosa de locos.
Tras esto, volvió a China, tuvo su segundo periplo asiático y, de nuevo, regreso del hijo pródigo. Fue el pasado 12 de julio y, desde entonces, allí está. Y, después de esta biografía súper resumida, lo que veníamos a contarles.
A su llegada a Las Palmas, Jonathan fue recibido por Pedro Vega, que era el capitán en ese momento. Y el centrocampista, ya retirado, lo tiene claro: es el mejor jugador con el que ha jugado en un campo de fútbol. Así lo ha declarado en una entrevista en el pódcast ‘Quien marca gana’.
«Para mí Jonathan es el futbolista más diferencial con el que
yo he estado dentro de un campo de fútbol. Sabías que, si le dabas la pelota,
iba a pasar algo. Lo veías entrenando y… Vitolo era descomunal: fuerza, potencia,
calidad, cómo se entendían, como jugaban entre ellos… pero el otro es
diferente. Es el que te gana partidos. Es que es el mejor», ha sentenciado.

Y ha añadido: «Aparte, yo viví su llegada. Era capitán y los puteaba
entre comillas para meterles en el grupo lo antes posible. Pero es que no hacía
falta, ellos estaban metidos en el grupo antes de todo esto».














