El Real Madrid vuelve a domar al City de Guardiola y ya espera al Bayern en los cuartos de final de la Champions League

Del City al Bayern y tira porque le toca. No hubo sorpresa, el Real Madrid domó también al equipo de Guardiola en el Etihad Stadium y ya espera a los de Múnich en los cuartos de final de la Champions League. [Así vivimos la victoria del Real Madrid ante el Manchester City en Champions League]

La tarjeta roja de Bernardo Silva a los veinte minutos de juego fue la acción que trató por enterrar la eliminatoria, si es que no venía ya muerta desde Madrid. Una clara mano dio paso al penalti que aprovechó Vinicius, esta vez sí. Doblete del brasileño, otra vez líder, para encabezar otra victoria blanca.

Porque el Real Madrid, que salía como clara víctima antes de la eliminatoria, revirtió los papeles hasta el extremo. Ganó los dos partidos, le endosó un global de 5-1 al City y volvió a demostrar que las resurrecciones en Europa siguen siendo el pan de cada día por mucho que pasen los años.

Locura sin control

Si el Bernabéu se convirtió en un manicomio en el partido de ida con el éxtasis del Real Madrid, no menos locura fue el Etihad Stadium en la primera parte.

Se esperaba un Manchester City a tumba abierta, arriesgando para tratar de acercarse al milagro y conectando con su afición en el arranque. Quizás se pasó de frenada el equipo de Guardiola, porque la ambición desmedida llevó a una actitud suicida.

Los espacios a la espalda de la defensa inglesa germinaron como las flores con la inminente llegada de la primavera y en la primera acción del partido Fede Valverde, el mismo que dejó boquiabiertos a los citizens una semana atrás, pudo matar la incertidumbre de un plumazo.


El árbitro Clement Turpin le muestra la tarjeta roja a Bernardo Silva.

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Un pase de Vinicius dejó mano a mano al uruguayo ante Donnarumma con todo el tiempo del mundo para pensar la ejecución. La idea fue buena, pero la manera de materializarla, una vaselina fallida, no tanto.

Fue el primer aviso para un City que acto seguido iba a responder, y de qué manera. Los ingleses sumaron tres ocasiones clamorosas de gol en los primeros cinco minutos de juego, pero ninguna de ellas culminó con éxito.

Primero Cherki obligó a estrenarse a Courtois, todavía frío. Después Rodri obligó de nuevo al guardameta del Real Madrid a estirarse arriba para evitar el gol. Y para seguir con el festival Reijnders se encontró con la pierna de Huijsen en su disparo desde el punto de penalti.

Vinicius celebra el primer gol ante el Manchester City haciendo el gesto de llorar.


Vinicius celebra el primer gol ante el Manchester City haciendo el gesto de llorar.

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Cherki, suplente en la ida, había decidido cargarse a la espalda la responsabilidad de la remontada. O al menos la misión de darle vida al Manchester City.

El Real Madrid sufrió en este arranque, pero ni mucho menos era un despojo en manos de su rival. Al contrario. La ambición del City jugaba también en su propia contra y favorecía las contras del conjunto blanco. Y jugando a eso los merengues se sienten como pez en el agua sea quien sea el entrenador.

Así llegó la jugada definitiva de la eliminatoria. Antes de los 20 minutos Vinicius le volvió a ganar la espalda a la defensa, se internó en el área y, con un disparo precioso con rosca, se encontró con el poste.

Donnarumma detiene el balón ante Fede Valverde.


Donnarumma detiene el balón ante Fede Valverde.

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No se terminó ahí el peligro. El propio Vini recogió el rechace, chutó y en la trayectoria apareció Bernardo Silva en la línea de gol. El portugués, con las manos atrás, estiró el brazo de forma clara, y eso levantó las protestas de los madridistas.

A partir de ahí, tres minutos de incertidumbre. El colegiado anuló la jugada por fuera de juego inicial de Vinicius. Posición antirreglamentaria inexistente después de ser revisada en el VAR. El siguiente escenario fue revisar un potencial penalti, y el árbitro, tras mirar en el monitor, así lo decidió.

Once metros y además expulsión para Bernardo Silva. El claro gesto de estirar el brazo le delató pese a tener las manos atadas atrás. Roja indiscutible y gol de Vinicius, esta vez sí, desde el punto de penalti. Se acordó Vini de cuando la grada del Etihad le llamó llorón por no ganar el Balón de Oro. Donde las dan, las toman.

Guardiola, pensativo en la derrota ante el Real Madrid.


Guardiola, pensativo en la derrota ante el Real Madrid.

EFE

No se dieron por vencidos los ingleses, que inmediatamente después rozaron el gol por medio de Haaland. Pero en esa portería estaba Courtois. Esa es la diferencia, tener al mejor portero del mundo supone una tranquilidad enorme.

El partido seguía siendo una auténtica locura. Sin tiempo para respirar Vinicius rozó la humillación del City con un disparo que se fue arriba, y el brasileño al minuto siguiente volvió a fallar casi en el área pequeña.

Erling Haaland anota el gol ante el Manchester City.


Erling Haaland anota el gol ante el Manchester City.

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Brahim Díaz, muy a gusto durante todo el encuentro, dejó una de las imágenes de la noche. Con dos recortes mandó al suelo a Ruben Dias dentro del área, pero Donnarumma se cruzó en el camino de lo que hubiera sido una obra de arte.

El City no desistió pese a afrontar una misión imposible, y antes del descanso al menos encontró recompensa. Doku rompió a Thiago dentro del área, el esférico salió rebotado y en el sitio justo, como los buenos ‘9’, estaba Haaland para empujar. Empate y al vestuario.

Vuelve Mbappé

La segunda parte arrancó con sobresalto para los blancos. Courtois se quedó en el vestuario con una sobrecarga muscular que le hace ser duda para el fin de semana, y en su lugar entró Lunin. La portería seguía a buen resguardo porque no tardó ni dos minutos el ucraniano en detener por primera vez el disparo de Haaland.

Pese a la superioridad numérica, fueron minutos de agobio para el equipo de Arbeloa en inicio de esta segunda mitad. El City se olvidó de la expulsión de Bernardo Silva, le imprimió de nuevo ritmo al partido y encerró al Real Madrid en su campo.

No era descabellado pensar en un nuevo gol del City, pero entonces Guardiola quitó del terreno de juego a Haaland. Seguía creando peligro el nórdico, pero quizás el técnico catalán ya vio la empresa demasiado complicada de conseguir.

Haaland, sustituido por Guardiola.


Haaland, sustituido por Guardiola.

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Vinicius estuvo a un palmo de matar la eliminatoria, si es que no estaba ya muerta. Chocó con Donnarumma mientras el portero estaba fuera del área, pero la jugada no dio como para señalar infracción.

En la siguiente acción, el City encontró el gol. Doku le ganó la espalda a la defensa blanca y batió a Lunin, pero el tanto fue invalidado por fuera de juego. Lo forzó bien en el último segundo Fran García.

Los ingleses, más por honor que por convencimiento, lo siguieron intentando hasta la extenuación. Ait-Nouri obligó a Lunin a hacer de las suyas, y el propio argelino marcó en la siguiente acción, pero estaba en claro fuera de juego.

Vinicius y Donnarumma chocan sus manos en señal de deportividad.


Vinicius y Donnarumma chocan sus manos en señal de deportividad.

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Mbappé entró al césped tras su lesión para disparar los niveles de felicidad del madridismo. No tardó el francés en convertirse en la pesadilla del City porque fue objeto de un claro penalti. Un agarrón clamoroso dentro del área, ante el que el colegiado y el VAR, sin embargo, decidieron mirar para otro lado.

Con el City hundido el Real Madrid encontró el resquicio perfecto para hacer sangre. Vinicius vio cómo le anulaban un gol por fuera de juego ya con el tiempo cumplido, pero no paró hasta firmar su doblete.

Vinicius celebra la victoria ante el City.


Vinicius celebra la victoria ante el City.

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Un pase sensacional de Tchouaméni conectó con el brasileño, que se zafó de la marca en el segundo palo y batió a Donnarumma a placer.

El Real Madrid, por el que nadie apostaba un euro antes de la eliminatoria, no sólo dejó en la cuneta una vez más al City de Guardiola, sino que ganó los dos partidos y mandó un nuevo mensaje a Europa entera. Que pase el siguiente.

Manchester City 1 – 2 Real Madrid

Manchester City: Donnarumma; Nunes (Semenyo, m.57), Dias (Guéhi, m.46), Khusanov, Ait-Nouri; Rodri, Silva, Reijnders (Aké, m.46); Doku, Cherki y Haaland (Marmoush, m.57).

Real Madrid: Courtois (Lunin, m.46); Alexander-Arnold (Carvajal, m.83), Rüdiger, Huijsen, García; Tchouaméni, Thiago (Manuel Ángel, m.74), Valverde, Güler, Vinícius y Brahim (Mbappé, m.69).

Goles: 0-1. Vinícius, p, m.22, 1-1. Haaland, m.41 y 1-2. Vinícius, m.92.

Árbitro: Clément Turpin (Francia) amonestó a Guardiola (m.25, fuera del campo) y Khusanov (m.45+4) por parte del Manchester City y a Mbappé (m.76) y Alexander-Arnold, (m.80) por parte del Real Madrid. Expulsó a Bernardo (m.20).

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el Etihad Stadium (Mánchester).

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