Tras las elecciones del 15 de marzo, el PP ha logrado una victoria holgada en Castilla y León, pero necesitará de nuevo el apoyo de VOX para gobernar. El presidente en funciones y candidato popular, Alfonso Fernández Mañueco, ha manifestado su apuesta por un gobierno en solitario con acuerdos puntuales, sin embargo, desde VOX, Santiago Abascal ya ha expresado su deseo de entrar en el ejecutivo, pero antes negociar medida por medida.
Fernández Mañueco ya ha puesto sobre la mesa un documento como base para iniciar los contactos. Es el documento de 32 puntos que en marzo de 2022 firmaron PP y Vox en un acuerdo de Legislatura que entonces firmó el presidente en funciones con el que luego se convertiría en su vicepresidente, Juan García Gallardo.
El consejero portavoz en funciones, Carlos Fernández Carriedo, ha asegurado que el PP gestionará el mensaje de las urnas, que pasa por un gobierno popular pero también por el diálogo y los acuerdos. Carriedo ha confirmado que dialogarán con todos los grupos, pero ha excluido explícitamente al PSOE de un pacto de gobierno por considerarlo «perjudicial para los intereses de Castilla y León». «Ahora nos corresponde a nosotros gestionar este mensaje que nos han dado», ha subrayado.
Eliminada la opción socialista, el foco se centra en VOX. Carriedo ha destacado que, aunque son partidos distintos, es «bastante» lo que une a ambas formaciones y que sobre esa base se debe «construir algo en positivo». «Positivo es ver lo que nos une, que es bastante, y sobre eso construir algo en positivo en favor de la gente de Castilla y León», ha afirmado el consejero, que percibe un discurso «más realista» en Vox tras las elecciones.
El acuerdo de legislatura de 2022, articulado en 32 puntos, se perfila como la base para empezar a trabajar. Fernández Carriedo ha recordado que ya tienen experiencia de gobierno con VOX y que ese documento recoge medidas sobre familia, inmigración y la defensa de los intereses de la comunidad en la Unión Europea, entre otros.
Ante posibles puntos de bloqueo como la gestión de la inmigración ilegal o la ley de violencia intrafamiliar, Carriedo ha recordado que ya se alcanzaron acuerdos sobre estos temas. Sobre la inmigración, ha señalado que la postura compartida es la de «promover una inmigración ordenada, que desde la integración cultural, económica y social, y en contra de las mafias ilegales, contribuyera al futuro de Castilla y León», una visión que, asegura, les une frente a la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez.
De esta forma, se abre una etapa decisiva para Castilla y León que definirá la configuración del nuevo gobierno en las próximas semanas. La negociación determinará si el resultado es un gobierno monocolor del PP con apoyos puntuales o una reedición del gobierno de coalición con VOX.












