Quince años después del 15-M, que empezó a erosionar el bipartidismo y fue el origen de Podemos, los castellanos y leoneses volvieron a confiar en el PP y el PSOE a costa de los dos «nuevos partidos» que marcaron la política de la última década y que este domingo vieron cómo se les expedía su acta de defunción.
Según un estudio de transferencias de voto elaborado por SocioMétrica para EL ESPAÑOL, el popular Alfonso Fernández Mañueco basa su éxito en robar el 31,4% de los votantes que en 2022 optaron por Ciudadanos. En total, 17.182 papeletas constatan que el PP crece por el centro, hasta un total de 33 procuradores.
En cambio, el PSOE sube por su izquierda al atraer al 32,4% de quienes hace cuatro años votaron a Podemos. En total, 20.120 votos que han sido clave para que los socialistas de Carlos Martínez subieran dos escaños hasta los 30.
Entre los dos principales partidos, el PSOE roba un 5,1% de votantes al PP, una cifra nada desdeñable de 18.783 votos. Mientras que el PP apenas recibe 8.369 votos de socialistas, que suponen un 2,2% de sus nuevos apoyos.
También es llamativo que los dos principales partidos tienen la fidelidad de voto más alta de todo el espectro. El PP no acusa el desgaste y retiene un 81,4% de sus votos y el PSOE un 77%.
Vox, menos fidelidad
En cambio, Vox, que hasta ahora era el partido con la tasa de repetición más alta, se desploma hasta el 65,1%, cuando en otros comicios solía estar por encima del 70%.
Aun así, los de Abascal suben un escaño hasta los 14 pero lejos de las expectativas de superar el 20%.
Además, un 9,5% de las fugas de Abascal se van al PP, casi lo mismo que ocurre en sentido inverso, un 9,3%, pero al tener Mañueco el doble de votos, el saldo es más positivo para los populares.
Así, el PP recibe 35.655 votos mientras que Vox logra 20.393 papeletas de populares arrepentidos.
El partido derechista también recibió 5.388 papeletas de exsocialistas, un 2,5%, una cifra menor que el 4% que robaron a Pilar Alegría en Aragón.
También fueron claves el 2,6% de los votos de Vox, unos 5.600 sufragios, que se fueron al partido de Alvise Pérez, Se Acabó la Fiesta.
Si los de Abascal hubieran retenido esas papeletas, Vox habría logrado un escaño más en Valladolid, Segovia y Zamora.
Aunque la mayor transferencia hacia Alvise procede de quienes hace cuatro años optaron por la papeleta de España Vaciada (12,9%), que, como hace una legislatura, se quedaron sin representación.
Los provincialistas bajan
Los socialistas mejoraron su resultado en Soria gracias a que su candidato, Carlos Martínez, era el alcalde de esta localidad.
Esto hizo que Soria ¡Ya! perdiera un 24,3% de los votos a favor de los socialistas, unas 4.714 papeletas en la provincia donde más barato sale un procurador, frente a Valladolid, que es donde más cuesta.
Entre los partidos provincialistas, los leonesistas de UPL son los que tienen una mayor fidelidad, del 64,2%, frente al 35,6% de Soria ¡Ya! o el 54,2% deXÁvila.
En el caso leonesista, un 9,5% de sus votantes en 2022 optaron en esta ocasión por la papeleta del PP y un 3,4% por la del PSOE. En el caso abulense, la transferencia es favorable a los socialistas (7,7%) frente al 4,5% del PP.
La fuga hacia Vox en estos partidos provincialistas es mínima y, aunque Vox consiguió por primera vez procurador por Soria, gran parte del malestar ciudadano de quienes perciben cierto abandono de su provincia lo canalizan estos partidos.
Ficha técnica
Metodología. Para calcular la matriz de transferencia final, se ha utilizado el acumulado de las tres encuestas realizadas para El Español en Castilla y León (N=3.400) y se ha realizado una doble ponderación interativa sustituyendo el recuerdo de voto por el voto real en febrero de 2022 y la intención de voto por el voto real en urna el pasado 15 de marzo. Los datos en miles se han calculado sin más que multiplicar las frecuencias verticales por el voto en miles real en 2022. El resultado final tiene un error teórico similar al muestral, exactamente un 2,5% para dos sigmas.














