Después de que el PNV elevase el tono de su “preocupación” respecto a las negociaciones sobre el traspaso de la gestión de los aeropuertos a Euskadi, el Gobierno central y el vasco han encontrado un punto de encuentro. En una reunión técnica de la subcomisión de infraestructuras celebrada este lunes se ha pactado la creación de un «órgano bilateral aeroportuario». Si bien esta solución está lejos de avanzar en una transferencia, sienta el marco para una mayor coparticipación del ejecutivo vasco en los aeropuertos de Vitoria, Bilbao y Hondarribia.
Este órgano “participará, entre otras cuestiones, en el diseño del DORA, que contempla aspectos como las inversiones, los costes o las previsiones de tráfico de pasajeros”. Fuentes del Ejecutivo lo enmarcan dentro de un marco de colaboración y cooperación. Asimismo, en Transportes resaltan que “no supone una alteración de la red de aeropuertos de interés general de Aena o un tratamiento singular de los situados en el País Vasco”.
El Gobierno central venía alejando en las últimas semanas las posiciones de máximos del ejecutivo vasco en su pretensión de asumir la gestión de los aeropuertos vascos. Un traspaso sobre el que Pedro Sánchez se comprometió a avanzar durante su última reunión en Moncloa con el lehendakari Imanol Pradales, fijándose Semana Santa como plazo límite para llegar a un acuerdo político.
De ahí que esta misma mañana, la portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, lamentase que “la negociación estaba teniendo un cauce positivo y en estos momentos se está dando una marcha atrás». Y es que el pasado viernes el Ejecutivo central envió un documento que en al otro lado de la mesa de negociación se interpretó como un retroceso en las conversaciones.
En el ejecutivo vasco, después de la reunión técnica donde aseguran que se ha retomado el cariz positivo de la negociación, celebran también el acuerdo para la realización de un “sandbox “en Foronda. Esto es, “un marco regulatorio especial y temporal que permitirá actuar en este aeropuerto como un entorno controlado de pruebas”. La intención ahora es aterrizar la letra pequeña del acuerdo para sellarlo en una próxima reunión bilateral entre Sánchez y Pradales.
Sin cambio competencial
El acuerdo alcanzado, subrayan desde el Gobierno “se sitúa en el marco de la participación y comunicación de las Comunidades Autónomas en la gestión de los aeropuertos de interés general de la red de Aena previsto por la Ley 18/2014, no suponiendo por tanto una modificación de dicha Ley”. Se establece, por tanto, “un instrumento de colaboración, coordinación y participación, en materia aeroportuaria para favorecer el adecuado funcionamiento y el desarrollo de su actividad en el territorio” dentro del marco jurídico y competencial vigente.
En Transportes insisten respecto a las expectativas de traspaso por parte del Gobierno vasco que Aena es una empresa cotizada en Bolsa con importantes inversores que no permitirían una cesión. La empresa semipública está participada por el Estado en un 51% y el restante 49% está en manos de accionistas privados. El presidente del gestor aeroportuario, Maurici Lucena, viene alertando además de que un cambio del modelo de gestión impediría desplegar las inversiones previstas para mejorar las infraestructuras.
Suscríbete para seguir leyendo















