El sector apícola de Castellón afronta un inicio de primavera crítico. La reciente activación del decreto del Consell sobre la polinización cruzada, conocido como ‘pinyolà’, impone unas severas limitaciones que, según el sector, hacen inviable la producción de miel de azahar local. «Llevamos más de 20 años con este decreto y, decepcionantemente, seguimos en el mismo punto de partida», lamenta Teresa Lázaro, presidenta de la Asociación Provincial de Apicultores de Castellón (APAC).
La normativa obliga a situar las colmenas a una distancia de cuatro kilómetros de las plantaciones de cítricos, una medida que impide de forma directa la apicultura en estas zonas. «Tal como está la normativa, en principio nunca podríamos tener miel de nuestra zona», explica Lázaro. Denuncia que se ven obligados a abandonar su propia tierra por un problema que no han originado: «Nos prohíben seguir estando».
Siempre buscan de culpable al apicultor
Desde APAC se sienten señalados como el blanco fácil en un conflicto del que no son el origen. Lázaro lo ilustra con un ejemplo: si un agricultor decide plantar una variedad citrícola que provoca la ‘pinyolà’ junto a un colmenar ya existente, es el apicultor quien está obligado a mudarse. «El mismo agricultor es el que está provocando el pinyol, y estamos echándole la culpa a los apicultores», critica.
Es una actividad preciosa, maravillosa y que puede permitir a una familia vivir dignamente de ello»
Presidenta de APAC
La asociación sostiene que, en lugar de buscar soluciones reales, como regular las variedades problemáticas, la administración opta por la vía sencilla: expulsar a los apicultores, a quienes considera la «actividad menos rentable». «Hemos visto pasar a todos los equipos de gobierno por la consellería, y voluntad, aparentemente siempre han habido, pero después nunca hemos visto hechos», señala.
La vespa velutina y Mercosur, nuevas amenazas
Al problema de la ‘pinyolà’ se suman otros importantes desafíos. La presencia de la especie invasora vespa velutina crece de forma exponencial, con un aumento de dos a cerca de quince nidos en solo un año en la provincia. «Estamos muy preocupados porque el crecimiento de nidos ha sido muy exponencial», alerta Lázaro, quien señala también la falta de coordinación entre comunidades autónomas para atajar la plaga.
Otra de las grandes preocupaciones es la activación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. El sector teme una entrada masiva de miel de países sudamericanos, con menores costes de producción y una trazabilidad menos exigente, que hunda los precios locales. «Vamos a ser de los más perjudicados», anticipa la presidenta de APAC.
El valor de la miel de proximidad
Pese a las dificultades, Teresa Lázaro hace un llamamiento a la parte positiva y reivindica el papel fundamental de las abejas para el medioambiente y de la apicultura como motor contra la despoblación en zonas de interior. «Es una actividad preciosa, maravillosa y que puede permitir a una familia vivir dignamente de ello», subraya, especialmente para la gente joven.
Por ello, insta a los consumidores a optar por la miel cruda y de proximidad, comprada directamente al apicultor. Este gesto no solo garantiza un producto de calidad, sino que sostiene a las familias y la economía provincial. «No somos conscientes del valor que tiene el poder comer de los agricultores, de los apicultores, de los ganaderos que tenemos en nuestro territorio, hasta que no lo perdamos», concluye.












