Hay vida más allá de la muerte. A partir de esta contundente afirmación, el periodista Gaspar Hernàndez emprende un camino en el que habla de reencarnación, de contacto con personas fallecidas, de poner coto a los pensamientos y acoger las emociones con “indiferencia benevolente”. Lo hace en el libro ‘El camino de la conciencia’ en el que confiesa que cada día se siente más contemplativo y revela que él mismo tuvo una experiencia cercana a la muerte.
-En el ensayo hablas de cultivar el espacio entre pensamientos
-Estamos muy centrados en el contenido de los pensamientos. Pensamos demasiado. Creo que buena parte de los problemas de salud mental tienen que ver con un exceso de rumiación. Buena parte de la ansiedad es un exceso de anticipación de posibles futuros problemas.
Pensamos demasiado. Creo que buena parte de los problemas de salud mental tienen que ver con un exceso de rumiación
-Citas a un autor que afirma que “pensar es un retraso mental”, pero alguien diría que pensar también nos hace racionales…
-Efectivamente, hay que introducir un matiz: suerte tenemos del pensamiento, que es un gran tesoro como especie humana. Ahora bien, una cosa es usarlo y otra es ser utilizados por él. No lo usamos bien, lo usamos demasiado, pensamos demasiado. La plenitud que todos anhelamos, no la hallaremos pensando.
-¿Y qué hacemos entonces?
-Mi propuesta es cultivar pequeños momentos de no pensamiento en el día a día.
-De pequeño, afirmas que te faltaba algo, que te sentías más allá de los límites físicos, como las ondas de una radio…
– Yo me sentía con menos límites que ahora. Esto tiene mucho que ver con la mente racional, que a medida que la vamos desarrollando -y es la joya de la corona de la especie humana- también nos vamos empequeñeciendo.
Intento vivir teniendo presente el mar entero, teniendo presente que soy parte de algo más grande
-En el ensayo afirmas que cada vez tocas menos con los pies en el suelo, que estás más contemplativo, que va con las luces largas. ¿Cómo es este proceso personal?
-Cuando quiero responder al porqué de la vida necesito las luces largas. No solo intento vivir como una ola sino teniendo presente el mar entero, teniendo presente que soy parte de algo más grande y de que es muy importante incluir siempre el ‘nosotros’. Otra manera de decirlo es vivir con un poco menos de ego.
-Propones acoger las emociones con una indiferencia benevolente
-Damos una importancia absoluta a las emociones cuando las vivimos. Evidentemente, son muy importantes porque nos dan una información. Sí, escuchémoslas, pero al mismo tiempo intentemos relativizarlas un poco, no darles una importancia absoluta sino relativa.
Tres cuartas partes del dolor en nuestra vida es autoinfligido
-Citas a un pensador a quien detectan un cáncer y si se inmuta…
-Es un maestro espiritual. Yo creo que no es este el camino. La experiencia humana incorpora dolor y sufrimiento psicológico. El tema es que buena parte de este dolor nos lo podríamos ahorrar. Tres cuartas partes del dolor en nuestra vida es autoinfligido. La clave es hallar un sentido a la vida que tiene que ver con la espiritualidad.
Gaspar Hernàndez, en Barcelona, tras la entrevista con SanaMente. / Marc Asensio Clupes / EPC
-Recuerdas en el texto que sufriste una experiencia cercana a la muerte cuando eras un niño. Caiste de un edificio…
-Caí, podía escuchar la conversación de mi padre y mi tío y verlo. Es un recuerdo verdadero pero era muy pequeño.
-¿Qué edad tenías?
-Cuatro, era cuando empezaba a tener recuerdos…
-Y recuerdas a tu padre y tu tío hablando estando tu inconsciente…
-Y recuerdo ver la escena desde el techo, sí. Esto es una nota a pie de página porque las experiencias cercanas a la muerte que cuentan son las de otras personas.
-Sabes que respecto a estas experiencias hay muchos análisis científicos, neurológicas, que explican los fenómenos de disociación, trascendencia, alternación del yo, por cuestiones del riego sanguíneo, por estados REM-vigilia…
-Los ejemplos que me pones son de un cerebro vivo, y estamos hablando de muerte clínica… Los expertos están divididos. Hay muchas resistencias pero hay cosas en relación con la conciencia que no tienen explicación: por qué la persona te está diciendo lo que está pasando en otra sala del hospital.
-Leyendo tu libro queda claro que estás convencido de que la vida va más allá de la muerte
-De un lado, todas las tradiciones espirituales nos lo han dicho. Ahora hay gente que lo ha vivido así en las experiencias cercanas a la muerte. Yo estoy convencido de que la conciencia va más allá de la muerte del cuerpo físico.
-Crees también en las reencarnaciones
-Cito el caso de psiquiatras que han investigado. Era escéptico pero decidí ser escéptico con el escepticismo porque hay muchos casos documentados.
-Te muestras dudoso sobre si la reencarnación se podría producir en animales…
-Explico las discrepancias entre el budismo y un terapeuta italiano que dice otra cosa. No soy un experto en reencarnación.
-Explicas que desde el punto de vista de la reencarnación «la criatura que muere [un niño de cuatro años] lo hace como una especie de servicio al resto de almas de la familia: es la más evolucionada de todas ellas».
-Esto hay gente que lo puede interpretar así pero yo personalmente no puedo decir si es una cosa u otra. Es un mensaje que cuando lo han dicho algunos monjes budistas en mi programa, he pensado que podría ayudar a consolar a personas. Todos estos mensajes tiene un sentido en el contexto de no tener tanto miedo a la muerte.
-Si la conciencia sobrevive a la muerte, ¿a dónde va?
-Yo explico las diferentes versiones. Uno de los maestros hinduistas dice que la conciencia es la supraconciencia y, por tanto, hay algo más grande que nuestra conciencia. Pero el filósofo Vicente Merlo dice que se mantiene un sentido de subjetividad. Hay discrepancia.
-Siguiendo con esta teoría ¿cuánto tiempo durará después mi conciencia?
-Me gustaría tener las respuestas [ríe] Las experiencias cercanas a la muerte se explican como un todo en conexión con algo más grande, con una sensación oceánica de paz, amor y plenitud, que es incompatible con vernos como un yo pequeño. Estoy convencido de se ensancha la experiencia consciente, pero también nos sabe mal perder nuestro ego, como dijo Salvador Pàniker.
Las experiencias cercanas a la muerte se explican con una sensación oceánica de paz, amor y plenitud
-Das carta de naturaleza a la comunicación con los difuntos…
-Más del 30% de la población norteamericana afirma haber tenido contactos con gente muerte. Esto como mínimo se tiene que estudiar.
No me preocupa ni tengo miedo a la muerte. Me ha ayudado hablar con tanta gente que ha estado muerta
-¿Te preocupa tu muerte?
-No me preocupa ni tengo miedo. Me ha ayudado hablar con tanta gente que ha estado muerta. Tampoco es que lo esté deseando… en el sentido de que hay gente que no creía en nada de esto, que estuvo muerta y gente que no quería volver, que dice que allí estaban muy bien.
-¿Qué le dirías a quien crea que tu programa en Catalunya Ràdio es demasiado esotérico y poco racional? ¿Te lo han dicho?
-Sobre todo, cuando empecé. Diría que ahora muchos de estos fenómenos ya los explica la ciencia y que el 80% de contenidos que hacemos no tienen nada de esotérico. Pero entiendo que se pueda decir si la persona no profundiza.
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