El Club Hielo Jaca afrontaba el último y definitivo partido de las semifinales de Liga ante Majadahonda como un duelo ‘a vida o muerte’. Tras las dos derrotas del pasado fin de semana en tierras madrileñas, la contienda llegaba 2-2, con una igualdad extrema. Los jaqueses, que volvían a ser locales, buscaban hacer de Jaca y de su gente un gran fortín para sellar su clasificación a la final de la competición doméstica. Y lo conseguían tras un disputado partido en el que la emoción se mantuvo hasta el trabajado 2-1 del final.
Ante una pista de hielo abarrotada, era Majadahonda el conjunto que golpeaba primero a los pocos minutos del inicio. Ya en el segundo período, Alejandro Carbonell volvía a poner las tablas en el marcador ante la alegría de la grada local. La igualdad era máxima en el luminoso y sobre el hielo, ofreciendo un gran espectáculo. Se llegaba al tercer tiempo con todo por decidir, con los nervios a flor de piel. Un tanto podía significar el pase a la final.
Prórroga y penaltis
En el tercer período ambos equipos tenían opciones de batir la meta rival, pero los porteros atajaban cada llegada mandando el choque al tiempo extra. La emoción se apoderaba del feudo jaqués. En los 10 minutos de prórroga tampoco se veían goles, por lo que todo se decidiría en una tanda de penaltis no apta para cardíacos. En el momento de la pena máxima, CH Jaca demostraba su experiencia, garra y buen temple para llevarse la eliminatoria y acceder a una final más.
En la otra semifinal, Txuri Urdin derrotaba a Puigcerdà en el quinto partido, por lo que los donostiarras serán los rivales del CH Jaca en la eliminatoria por el título. Los jaqueses cuentan con factor cancha a su favor, y los dos primeros duelos serán el próximo fin de semana en Jaca.












