Goleada funcionarial de un Real Madrid liderado por Valverde, que está en estado de gracia y anotó su cuarto gol en dos partidos. Un triunfo de trámite que no desgastó mucho a los blancos, que tenían la cabeza en Manchester, adonde se marchan el martes. El Madrid de Valverde y los canteranos fue demasiado para un Elche ingenuo en las áreas, lo que le penaliza hasta condenarlo a pelear por la permanencia. Y Arda puso el colofón con un golazo desde su campo que puso en pie al Bernabéu.
El recelo que producía el Elche a Arbeloa se pudo comprobar en el once de un Madrid con más titulares de los esperados. Los blancos, con el partido del martes en el horizonte, salieron a apretar desde el inicio tratando de resolver el trámite liguero lo antes posible. Los de Sarabia son un equipo de buen pie, pero falto de contundencia en las áreas. Y eso empujó a los blancos al área ilicitana, aunque la primera ocasión clara fue de André Silva en un remate de cabeza inocente. Con Carvajal tapando el lateral Valverde se descolgó en ataque desatendiendo las labores defensivas. El uruguayo se movió como quiso por el frente de ataque, donde actuaba de 9 falso incluso. Vinícius se movía también a su aire, pero en este Madrid tan heterodoxo en el que todos hacen de todo, el gol tenía que llegar de alguien con un rol diferente.
Dos goles en cuatro minutos
Una falta al borde del área fue disparada por Valverde, repelida por Dituro y el rechace lo terminó mandando a la red Rudiger en el minuto 38. El Madrid abría la lata y Arbeloa resoplaba aliviado. Apenas cuatro minutos después otra transición liderada por Brahim, especialmente punzante, terminó con un pase atrás de Fran García a la corona del área, donde Valverde se preparó la pelota a la derecha para ponerla en la escuadra. El castillo de naipes de Eder Sarabia se venía abajo.
Con el partido decidido, el Madrid se pertrechó atrás y esperó para sacar contras letales que finiquitasen un plácido partido que no necesitó ni una parada de Courtois. Brahim desperdició un mano a mano y fue Huijsen quien dio la puntilla a los ilicitanos en el minuto 66. Para entonces Arbeloa ya había hecho las maletas para Manchester retirando a Vinícius, Valverde, Tchouameni, Brahim, Camavinga y hasta a Rudiger, que se dio un golpe en la cabeza. El campo se pobló de canteranos como Gonzalo, Manuel Ángel, Aguado, Dani Yáñez y Palacios. El Elche maquilló el marcador con un gol en propia meta de Manuel Ángel y Arda coronó el choque con un tanto mayúsculo desde su campo. Uno de los goles de la temporada.
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