La iniciativa internacional The Ocean Cleanup constituye la mayor acción mundial de limpieza de residuos plásticos en el mar y en 2025 alcanzó un récord histórico: más de 45 millones de kilos de plástico retirados de ríos y océanos, lo que constituye el mayor volumen logrado por un solo proyecto en el mundo.
Este impresionante resultado demuestra que las tecnologías de recogida de residuos flotantes pueden operar a gran escala, aunque al mismo tiempo desvela la magnitud del problema, pues esa cantidad no es sino una minúscula fracción del plástico que cada año va a parar al mar, pues se vierten millones de toneladas de plástico anualmente.
The Ocean Cleanup utiliza barreras flotantes que despliega en la superficie del mar y ríos, y que funcionan como embudos gigantes para recoger y llevar los residuos hacia puntos donde quedan depositados.
La entidad emplea gigantescas redes en el mar para atrapar residuos plásticos / The Ocean Cleanup
La mayor parte del plástico que se recoge en el medio marino procede en realidad de tierra firme. Un estudio de 2021 estimó que más de 1.000 ríos del planeta generan el 80 % del plástico que acaba en el océano, y procede especialmente de ciudades con deficientes sistemas de gestión de residuos.
La limpieza que lleva a cabo esta ONG internacional no termina con la recogida del plástico en el mar. Los residuos deben luego clasificarse y reincorporarse al sistema productivo. Parte del material recuperado se convirtió en 2025 en 118.000 kilos de granulado plástico reciclado, utilizado para fabricar nuevos productos.
¿Posibles impactos del proyecto?
El sistema de The Ocean Cleanup provocó en años anteriores algunas críticas cuando determinados científicos advirtieron de que las redes que se usan podrían atrapar animales y otros organismos vivos que nadan en superficie. Sin embargo, estudios recientes al respecto concluyen que este riesgo sería, en todo caso, mucho menor que el daño causado por el plástico. Aun así, persisten dudas sobre el impacto que este sistema provoca en el neuston, que es la comunidad de organismos que habita en la capa superficial del mar.
Uno de los objetivos de la organización, aunque no el único, es la Gran Isla de Basura del Pacífico, una gigantesca acumulación que contiene más de 100 millones de kilos de plástico flotante, sobre todo procedente de redes de pesca abandonadas y envases. Con el tiempo, estos materiales van degradándose y transformándose en microplásticos, partículas diminutas que ya forman parte de la cadena alimentaria marina.
Por ello, destaca The Ocean Cleanup, eliminar residuos grandes antes de que se fragmenten es clave para reducir la contaminación invisible.
Ciencia ciudadana y próximos pasos
Este proyecto mundial recoge unos 53 kilos de basura por minuto, pero incluso con tan impresionante ritmo, es un proceso lento si se compara con el continuado, masivo y creciente flujo de basura plástica que va a parar a ríos y océanos a diario.

Embarcación usada para dirigir las redes de limpieza / The Ocean Cleanup
Los retos de este programa mundial de limpieza para los próximos años radican en implantar programas urbanos de limpieza a ciudades donde son insuficientes, reducir los costes operativos de las tecnologías de retirada de residuos en el mar y fortalecer las iniciativas de ciencia ciudadana para que se aporten datos más numerosos y precisos sobre los ríos que liberan al mar mayor cantidad de residuos.
El récord alcanzado por The Ocean Cleanup demuestra las inmensas posibilidades de la ingeniería ambiental, pero también evidencia que la verdadera solución pasa por reducir el plástico en origen: menos producción innecesaria, mejor gestión de residuos y más reutilización.












