El restaurante Eterno inicia una nueva etapa en Sevilla
El restaurante Eterno vuelve a situarse en el mapa gastronómico de Sevilla con un nuevo traslado dentro del centro de la ciudad. El establecimiento dirigido por el chef José Luis Pastrana ha dejado atrás su etapa en el barrio de Santa Cruz para abrir una nueva fase en la calle Zaragoza.
Este movimiento supone un nuevo paso en la evolución del restaurante Eterno, un proyecto relativamente joven pero con una identidad culinaria muy definida. Desde su creación, la propuesta gastronómica ha buscado combinar la tradición andaluza con una visión contemporánea basada en el producto.
Ahora, el restaurante Eterno ocupa el número 18 de la calle Zaragoza, un local donde hasta hace poco desarrollaba su actividad el restaurante Amara. La ubicación, situada a escasos minutos de algunos de los puntos más transitados del centro histórico, busca atraer a un público distinto al que predominaba en su anterior emplazamiento.
El proyecto personal del chef José Luis Pastrana
Una trayectoria previa en la gastronomía sevillana
El restaurante Eterno es el proyecto personal del chef José Luis Pastrana, cocinero que ya había participado anteriormente en diferentes iniciativas gastronómicas dentro de la provincia de Sevilla.
Antes de emprender esta aventura en solitario, Pastrana había trabajado en propuestas como Balbuena y Huertas de Triana, dos proyectos vinculados a la cocina de producto y al respeto por la tradición culinaria andaluza.
Con esa experiencia acumulada, el chef decidió iniciar su propio camino y lanzar el restaurante Eterno a finales de 2024, coincidiendo con el periodo navideño. La primera ubicación del restaurante fue en San José de la Rinconada, una localidad situada en el área metropolitana de Sevilla.
Sin embargo, la evolución del proyecto llevó rápidamente a su traslado a la capital andaluza. El objetivo era claro: situar el restaurante Eterno en una zona con mayor visibilidad gastronómica y un flujo constante de comensales.
De San José de la Rinconada al centro de Sevilla
Durante el verano de 2025 el restaurante Eterno abrió una nueva etapa en el barrio de Santa Cruz, uno de los enclaves más conocidos del casco histórico de Sevilla. Esta zona destaca por su enorme atractivo turístico y por concentrar numerosos establecimientos de restauración.
En ese entorno, el restaurante Eterno comenzó a consolidar su nombre dentro del panorama gastronómico local. La propuesta del chef José Luis Pastrana logró captar la atención de quienes buscaban una cocina basada en la tradición, pero reinterpretada con técnicas actuales.
No obstante, el contexto del barrio también presentaba ciertas particularidades. El flujo de visitantes internacionales es muy elevado, lo que condiciona en ocasiones el perfil del público que acude a los restaurantes de la zona.
Ese factor ha influido en la decisión de trasladar el restaurante Eterno a la calle Zaragoza, una vía donde el tránsito de público sevillano es más constante.
La nueva ubicación del restaurante Eterno
Un entorno más vinculado al público local
La calle Zaragoza es uno de los ejes comerciales y gastronómicos del centro de Sevilla. Su proximidad a lugares emblemáticos y a zonas de gran actividad urbana convierte esta ubicación en un punto estratégico para muchos negocios de hostelería.
Para el restaurante Eterno, instalarse en esta calle supone acercarse a un público más habitual de la ciudad. Aunque el turismo sigue presente en el entorno, la presencia de residentes y trabajadores del centro es mucho más notable que en otras zonas del casco histórico.
Este cambio responde a la intención del chef José Luis Pastrana de reforzar la conexión del restaurante Eterno con la clientela sevillana, un aspecto que el propio proyecto considera fundamental para su crecimiento.
Cambios en la propuesta gastronómica
La apertura del restaurante Eterno en la calle Zaragoza llega acompañada de una evolución en su oferta culinaria. Desde la dirección del establecimiento explican que esta nueva etapa incorpora matices distintos respecto a las fases anteriores del proyecto.
La cocina mantiene la esencia que ha definido al restaurante Eterno desde su nacimiento: una reinterpretación de la casa de comidas tradicional andaluza adaptada al siglo XXI.
Sin embargo, los platos presentan ahora una identidad más marcada y sabores más profundos, con una mayor presencia de elaboraciones vinculadas al recetario clásico y a la cocina de cuchara.
La filosofía del restaurante Eterno sigue girando en torno al respeto por el producto y a una cocina reconocible. La intención es que cada elaboración evoque la memoria gastronómica andaluza, pero con una ejecución contemporánea.
Un restaurante de formato reducido y cocina visible
El nuevo restaurante Eterno mantiene también el concepto de espacio íntimo que ha acompañado al proyecto desde su origen. El local cuenta con un número limitado de mesas, lo que permite cuidar el ritmo del servicio y la experiencia del comensal.
Otro de los rasgos distintivos del establecimiento es la cocina abierta, que permite a los clientes observar directamente el trabajo del equipo culinario. Esta característica busca reforzar la cercanía entre cocina y sala, un aspecto cada vez más valorado en la restauración contemporánea.
La apuesta por el producto sigue siendo uno de los pilares del restaurante Eterno. Ingredientes de temporada, elaboraciones tradicionales y una carta que evoluciona según el momento del año forman parte de la identidad del proyecto.
Con esta nueva ubicación en el centro de Sevilla, el restaurante Eterno aspira a consolidar su presencia dentro de la escena gastronómica local y a seguir desarrollando la propuesta culinaria impulsada por el chef José Luis Pastrana.
El traslado del restaurante Eterno a la calle Zaragoza marca así un nuevo capítulo en la evolución de este proyecto gastronómico, que busca reforzar su vínculo con la ciudad y con el público sevillano.












