Ducati da un paso adelante en el universo adventure con la segunda generación de la DesertX, una moto que desde su lanzamiento se convirtió en la puerta de entrada de la firma de Borgo Panigale al off-road más exigente.
Nacida a partir del prototipo presentado en el EICMA de 2019 y llegada a producción en 2021, esta travel enduro se renueva ahora profundamente con el objetivo de mejorar su rendimiento fuera del asfalto sin renunciar al placer de conducir característico de la marca italiana.
Ducati renueva la DesertX y eleva su capacidad off-road con más potencia y tecnología / Ducati
La DesertX 2026 ha sido rediseñada prácticamente desde cero en torno a dos pilares fundamentales: el nuevo motor Ducati V2 y un chasis monocasco específico. El resultado es una moto más moderna, más eficiente y con un comportamiento que pretende satisfacer tanto a los aventureros ocasionales como a los pilotos con mayor experiencia en conducción off-road.
El desarrollo del modelo se ha nutrido además de la experiencia acumulada en competiciones y pruebas extremas como el Erzbergrodeo, el Rally de Albania o el NORRA Mexican 1000, escenarios que han servido como laboratorio para perfeccionar su comportamiento en terrenos difíciles.
En el corazón de la nueva DesertX late el bicilíndrico Ducati V2 de 890 cc, el motor de cuatro válvulas por cilindro más ligero que la marca ha fabricado hasta ahora. Gracias al sistema de distribución variable IVT, único en su categoría, ofrece una entrega de potencia especialmente llena en todo el rango de revoluciones.

Ducati renueva la DesertX y eleva su capacidad off-road con más potencia y tecnología / Ducati
Declara 110 CV a 9.000 rpm y un par máximo de 92 Nm a 7.000 rpm, con una curva especialmente aprovechable desde la zona baja: el 70 % del par ya está disponible a partir de 3.000 rpm. Esta característica resulta clave para superar obstáculos y disfrutar de una respuesta inmediata al abrir gas en pistas o caminos.
La transmisión también se ha adaptado al carácter aventurero del modelo. Las cuatro primeras marchas son más cortas para facilitar la conducción fuera del asfalto, mientras que la sexta se ha alargado para reducir el consumo y mejorar el confort en trayectos rápidos por carretera. A ello se suman intervalos de mantenimiento muy amplios, con reglaje de válvulas cada 45.000 kilómetros y cambios de aceite cada 15.000 kilómetros o dos años.
La parte ciclo es otro de los grandes protagonistas de esta nueva generación. El bastidor monocasco, exclusivo en su segmento, utiliza el motor como elemento estructural y además integra el airbox, una solución que permite reducir el volumen del conjunto y aumentar la rigidez estructural. El resultado es una mayor precisión de conducción y una sensación más intuitiva al conducir, tanto en asfalto como en pistas.

Ducati renueva la DesertX y eleva su capacidad off-road con más potencia y tecnología / Ducati
El chasis se completa con un subchasis trasero multitubular y un basculante de aluminio específico, mientras que las suspensiones se han revisado para mejorar la absorción de irregularidades y el comportamiento en terrenos complicados. La horquilla Kayaba de 46 mm ofrece 230 mm de recorrido y ajustes independientes en cada barra, mientras que el amortiguador trasero dispone de un sistema de bieletas progresivo y 220 mm de recorrido. Todo ello se combina con llantas de radios tubeless de 21 pulgadas delante y 18 detrás, calzadas con neumáticos Pirelli Scorpion Rally Street pensados para un uso mixto.
La ergonomía también se ha optimizado para favorecer la conducción de pie, habitual en el off-road. El nuevo triángulo ergonómico desplaza el manillar y el asiento hacia delante y retrasa ligeramente los estribos, creando una postura más activa que mejora el control de la moto. El depósito de combustible de polímero, con 18 litros de capacidad, es ahora más estrecho y ligero, lo que facilita los movimientos del piloto y sitúa el peso del combustible más bajo para mejorar el equilibrio general.
En el apartado tecnológico, Ducati equipa la DesertX con un completo paquete electrónico basado en una plataforma inercial de seis ejes. Este sistema gestiona ayudas como el ABS en curva con cuatro niveles, el control de tracción Ducati, el control de caballitos y el control del freno motor, todos ellos configurables. Los seis modos de conducción —Sport, Touring, Urban, Wet, Enduro y Rally— permiten adaptar el comportamiento de la moto a cualquier escenario, desde el uso diario hasta las rutas más exigentes fuera de carretera.

Ducati renueva la DesertX y eleva su capacidad off-road con más potencia y tecnología / Ducati
Toda la información se visualiza en una pantalla TFT de cinco pulgadas con tres modos de visualización. En el modo Rally, por ejemplo, el cuadro se convierte prácticamente en un tripmaster pensado para la navegación off-road, facilitando la lectura de los datos cuando se conduce de pie.
Estéticamente, la nueva DesertX mantiene su identidad aventurera pero con un diseño más moderno y funcional. El frontal es ahora ligeramente más bajo, el carenado dirige mejor el flujo de aire y el colín adopta un enfoque minimalista que deja a la vista elementos técnicos como la suspensión trasera. El resultado es una moto que transmite robustez y ligereza a partes iguales, fiel al principio de que la forma sigue a la función.
Con esta segunda generación, Ducati refuerza su apuesta por el segmento adventure con una DesertX más preparada para enfrentarse a cualquier terreno. Una moto que combina tecnología, prestaciones y espíritu aventurero para quienes entienden la conducción como una forma de explorar sin límites.











