El hombre de 49 años, que se encuentra en estado crítico en la unidad de grandes quemados del Hospital La Fe de Valencia, tras ser rociado con parafina y quemado mientras dormía por su mujer esta madrugada en Chiva presenta quemaduras de segundo grado, el estadio intermedio de gravedad, en más del 90% del cuerpo, tal como ha podido confirmar este periódico.
La víctima presenta quemaduras de gravedad en gran parte de su cuerpo que hacen temer por su vida. Las quedamuras de segundo grado, técnicamente llamadas de espesor parcial, son aquellas que profundizan desde la epidermis hasta la dermis. Provocan ampollas, acompañadas de un dolor punzante, y se convierten en una lesión estructural que compromete las capas internas, exigiendo una respuesta médica inmediata para evitar infecciones que pueden comprometer la vida del paciente.
Los hechos han sucedido en torno a las tres y media de la madrugada de este viernes, cuando el hombre ha salido en llamas a su balcón, pidiendo auxilio. Varios vecinos, alertados por sus gritos, han llamado al teléfono de Emergencias 112, desde donde han activado a la Guardia Civil, a la Policía Local y a medios sanitarios. La pareja vivía en el primer piso de una casa ubicada en el número 22 de la calle Rubio, en Chiva, encima del establecimiento propiedad de la víctima, mecánico de profesión y que se dedica a la reparación de motos y a la venta de herramientas agrícolas, especialmente motosierras, de una conocida marca alemana.
Trasladado a La Fe
Dada la gravedad de las heridas, la víctima ha tenido que ser evacuada inmediatamente a La Fe para ser tratada en su unidad de quemados. Mientras, agentes de la Guardia Civil detenían a la presunta autora de los hechos, que ha reconocido que le había prendido fuego tras rociarlo con la parafina de una garrafa que tenían en la casa para alimentar la estufa de queroseno. Se trata de un derivado del petróleo, y, por tanto, altamente inflamable, que tiene distintos usos domésticos, el principal de ellos, servir como combustible en ese tipo de electrodomésticos calefactores,
Casi once años de relación
La pareja vivía junta desde 2015, y los agentes están tomando declaración esta mañana a familiares y allegados para conocer cómo era la relación entre ambos. Además, están haciendo comprobaciones para ver si alguno de ellos o ambos están en el sistema VioGen de protección de víctimas de violencia machista, tanto por posibles denuncias entre ellos o con anteriores parejas.
Por ahora, la detenida permanecerá en los calabozos del cuartel de Chiva mientras los agentes completan el atestado, y no se prevé que pase a disposición judicial hasta posiblemente el domingo o el lunes.
De momento, los agentes del laboratorio de Criminalística de la Comandancia de Valencia continúan en el domicilio, realizando la inspección ocular para recabar todas las evidencias posibles.













