Tras semanas de discretos contactos y encuentros entre enviados vaticanos ―e incluso del propio papa León XIV― con funcionarios cubanos y estadounidenses, la diplomacia de la Santa Sede ha sumado un nuevo éxito. La liberación de otros 51 presos políticos recluidos en Cuba. La noticia, adelantada por las autoridades de La Habana, ha sido confirmada este viernes por el Vaticano, según también corroboraron a este diario dos fuentes informadas de la negociación.
«Confirmo que ha habido recientes interlocuciones sobre la liberación de los presos», ha señalado una de esas fuentes a EL PERIÓDICO, al confirmar el papel desempeñado por el Vaticano en los contactos.
De hecho, el anuncio de las autoridades cubanas llega después de semanas de intensa actividad diplomática. Se produce después de que el pasado 28 de febrero el papa León XIV recibiera en audiencia en el Vaticano al ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla. De igual modo, días antes, el 20 de febrero, el jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, se había reunido en Roma con el secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher, para abordar la situación en la isla y el papel que desempeña la Iglesia católica en la sociedad cubana.
«Los pasos necesarios»
«También por Cuba hemos hecho lo que debíamos hacer: hemos recibido al ministro de Exteriores y hemos dado los pasos necesarios, siempre con el objetivo de una solución dialogada de los problemas existentes», llegó a decir días atrás también el propio número dos del Vaticano, el secretario de Estado Pietro Parolin. Se han dado «los pasos necesarios» respecto a la situación en Cuba, añadió.
«En el espíritu de buena voluntad, de estrechas y fluidas relaciones entre el Estado cubano y el Vaticano, con el cual se ha mantenido históricamente una comunicación sobre los procesos de revisión y excarcelación de personas privadas de libertad, el Gobierno de Cuba ha decidido liberar en los próximos días a 51 personas sancionadas a privación de libertad», ha finalmente anunciado el Ministerio de Exteriores cubano en un comunicado.
Este nuevo avance llega además también en un momento delicado por otra razón. De hecho, algunos expertos en asuntos religiosos sostienen que el objetivo del Vaticano no se limita a facilitar excarcelaciones puntuales. La Santa Sede intentaría también rebajar la tensión internacional en torno a la isla y evitar que una eventual Administración de Donald Trump impulse una estrategia aún más dura contra el Gobierno cubano. Trump, de hecho, incluso ya ha amenazado con una intervención de EEUU en Cuba si fracasan las negociaciones entre los dos países.
Petición de Líbano
En los últimos años, la diplomacia de la Santa Sede ha logrado algunos resultados visibles en América Latina, donde el Vaticano mantiene canales de diálogo abiertos incluso con gobiernos con los que otros actores internacionales apenas tienen interlocución. No ha ocurrido lo mismo en otros escenarios más complejos, como la guerra entre Ucrania y Rusia, donde los intentos de mediación impulsados por la Santa Sede apenas han producido avances concretos.
Aun así, la red diplomática vaticana sigue siendo solicitada en distintos conflictos: esta misma semana autoridades del Líbano han pedido la implicación de la Santa Sede para contribuir a proteger a las comunidades cristianas del sur del país, en medio de la creciente tensión en la región.
10.000 beneficiados en tres años
Según ha recordado la Administración cubana, desde el año 2010 «ha beneficiado con indultos a 9.905 reclusos«, mientras que en los últimos tres años «otras 10.000 personas sancionadas a privación de libertad» han sido «excarceladas por diferentes beneficios». Sin embargo, cabe señalar que la oenegé Prisoners Defenders (PD) ha cifrado en 1.214 el número de presos políticos que hay en Cuba, con corte a febrero de 2026, dato que ha aumentado con relación al mes anterior cuando el mismo ascendía a 1.207 personas.













