Por qué BBVA es uno de los más expuestos a Irán y cómo le afecta un petróleo disparado

BBVA es uno de los bancos europeos más expuestos al conflicto de Oriente Medio. Así lo afirman los estrategas de JP Morgan en uno de sus últimos informes, en el que analizan la situación de las entidades bancarias del Viejo Continente ante lo que está ocurriendo en Irán y, sobre todo, ante la subida sin freno del petróleo.

Tal y como apuntan estos analistas, la entidad vasca se encuentra en el grupo de bancos con «exposición indirecta potencial al riesgo crediticio de los sectores sensibles a las materias primas», teniendo en cuenta que el precio del petróleo de calidad Brent «ha aumentado un 26% y el gas natural europeo un 60% desde el inicio del conflicto».

Además de BBVA, en JP Morgan incluyen también en esta lista a Banco BPM, UniCredit, Crédit Agricole, Intesa Sanpaolo, BNP Paribas y HSBC. Se trata, todas ellas, de entidades bancarias con exposición a sectores sensibles a la subida de precio del crudo, como el de la agricultura, silvicultura y pesca; la industria manufacturera; la construcción; y el transporte y almacenamiento.

Son todas ellas, explican desde la firma estadounidense, «áreas de alto consumo energético cuyos costes de materias primas también se ven afectados por el aumento de los precios» del petróleo y el gas que se ha producido ante el cierre del estrecho de Ormuz, que es un cuello de botella por el que pasa alrededor del 20% del crudo y del 25% del gas que abastece la demanda mundial.

«En conjunto, estos sectores representan aproximadamente el 13% de las carteras de préstamos de los bancos europeos», explican los analistas de JP Morgan.

Como dicen, «el contexto económico más incierto en la actualidad se ha manifestado en el elevado coste del capital a dos años del sector, que se sitúa en torno al 11%, frente al 10% aproximadamente de principios de año».

Y aunque su escenario base no se centra en una recesión ni en una estanflación, reconocen que «a pesar del aplanamiento de las curvas de rendimiento (es decir, que los tipos a corto plazo suben más rápido que los tipos a largo plazo)», ven un «riesgo potencial de provisiones a medio plazo, incluso en el primer trimestre de 2026″, dada la prociclicidad de los modelos prospectivos de la NIIF 9.

«Consideramos que esto es manejable teniendo en cuenta la baja base de partida, la capacidad de absorber alrededor de 270 puntos básicos de provisiones antes del punto de equilibrio, el limitado crecimiento de los préstamos en Europa durante la última década, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de alrededor del 1,5%, y la mayor calidad de las carteras de préstamos, con una morosidad que representa menos del 2% de los préstamos», añaden estos expertos.

Ahora mismo, las previsiones de JP Morgan asumen unas provisiones normalizadas de 27 puntos básicos en 2026, y apunta que cada aumento de 10 puntos básicos en provisiones reduciría el beneficio antes de impuestos estimado para 2027 en aproximadamente un 5%.

EXPOSICIÓN DIRECTA

En cuanto a las entidades con exposición directa a Oriente Medio, los analistas de JP Morgan apuntan solo a dos: HSBC y Standard Chartered, y es que tienen un 4% y un 12% de sus beneficios antes de impuestos, respectivamente, expuestos a la zona.

No obstante, señalan, estas exposiciones están mayoritariamente dirigidas a empresas y soberanos «con las calificaciones más altas, por lo que nos preocupa menos el crédito y más el riesgo para los beneficios», dicen.

En ese contexto ven «importantes oportunidades de ingresos en el actual entorno de alta volatilidad, ya que los clientes están aumentando sus coberturas», y también, a largo plazo, «es probable que las exposiciones del negocio de gestión de patrimonios (Wealth) sean más móviles, con Hong Kong como posible ganador regional relativo».

«De hecho, somos especialmente positivos sobre Hong Kong como centro de crecimiento financiero global durante los próximos 5-10 años», concluyen.

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