Los primeros entrenamientos libres del GP de China de Fórmula 1 de este viernes, en la segunda cita de la temporada del ‘Gran Circo’, se convirtieron en otro duro golpe de Mercedes a sus rivales. Los de la estrella se pasearon, exhibiendo su gran ritmo y mejor gestión de energía de su motor a una vuelta para llevarse un doblete en la única sesión de entrenamientos del fin de semana, con formato sprint. Lo próximo será ya fuego real: la sesión de clasificación sprint (8.30h/DAZN).
George Russell fue el más rápido con un 1’32″714 y su compañero, Kimi Antonelli, fue segundo a 0″120. Después del italiano, un enorme vacío. Un desierto. Lando Norris fue tercero a 0″555. A medio segundo de Russell con el mismo motor, una semana después de que desde McLaren se quejaran de falta de información de cómo sacar el máximo potencial de su motor por parte de Mercedes, su motorista.
Los de Woking aseguraron que por primera vez sienten que ser un equipo cliente les deja en una clara desventaja, y quedó claro también con la cuarta posición de Oscar Piastri, a 7 décimas. Casi nada.
El tercer equipo de inicio fue Ferrari. El conjunto italiano venía de ser el único capaz de retar a Mercedes en Australia. Allí, en Melbourne, Leclerc se quedó a 9 décimas de la pole y en Shanghái va camino de repetirse la película. Charles fue 5º a 0″858 y Lewis Hamilton fue 6º a 1″388.

Los de Maranello llevaron a pista su esperado alerón trasero giratorio, la innovación más viral de toda la pretemporada, que su jefe, Frédéric Vasseur, bautizó como ‘Macarena’ (porque le recuerda el movimiento de las manos hacia arriba del baile de la famosa canción). Pero ni así.

A los coches rojos se les vio con más complicaciones para marcar sus giros, con alguna corrección y un trompo de Lewis Hamilton. También McLaren tuvo que insistir en sus vueltas para poner un crono competitivo en la tabla. Mientras, a Mercedes le salía todo de manera fácil, sin forzar la máquina. Van sobrados.
Leclerc aseguraba a su llegada a China que esperaba que Ferrari estuviese más cerca de Mercedes que en Australia y que en carrera la lucha fuera más reñida. Avisaba que a una vuelta los Mercedes eran muy superiores. Pero en carrera, con la gran salida de los dos Ferrari, los de rojo podrían colocarse de nuevo delante para protagoniza la segunda batalla cara a cara por el liderato con los de Brackley tras la vivida en las 12 primeras vueltas de Australia.
Allí, queda la duda si un error de estrategia de Ferrari privó al espectador de ver como esa pelea se podía alargar hasta el final debido a la pérdida de energía del coche que adelanta, que podía dar algo de vida a Ferrari para impedir que los Mercedes se escaparan. O por el contrario, si Mercedes acababa yéndose como un avión.
Y tras ellos, Max Verstappen fue 8º a 1″800, demasiado lejos, superado incluso por el Haas de Bearman (7º). Hülkenberg, con su Audi (9º a 1″8) y Pierre Gasly, con su Alpine (10º a 1″9) cerraron el Top-10 en una zona media apretada. Del 9º al 14º hubo una distancia de unas dos décimas. Audi, Haas, Alpine y Racing Bulls lucharán de forma encarnizada por unas pocas plazas en Q3.
Mientras, los españoles, Alonso y Sainz, lo tendrán casi imposible para pasar de la Q1 en la sesión de clasificación sprint de este viernes.
Sainz y Alonso, atrás
Aston Martin anunció un cambio de batería y centralita en la unidad de potencia Honda del coche de Fernando Alonso para este Gran Premio.
Pese a la escasez de baterías, el equipo pudo afrontar la primera sesión de entrenamientos libres con esta nueva unidad y Fernando Alonso ya pudo dar más giros, sin contratiempos, pero aún en tandas cortas. El ovetense dio 18 vueltas para seguir acumulando datos y probar su coche, pero aún lejos de lo deseable, con un tiempo que le dejó 18º a 3″115 del mejor. Necesita tandas más cartas para avanzar en su trabajo de entendimiento y estudio del concepto de Newey.
No mucho mejor le fueron las cosas a Carlos Sainz en un equipo Williams que ha empezado la temporada con muchos problames de fiabilidad. Si Australia ya fue una pesadilla para Carlos, en China empezó de la misma manera, con un problema en la telemetría que le impidió rodar durante la primera parte de la sesión.
Pudo enmendarlo en madrileño con 16 giros, siendo 17º a 2″938, muy lejos de donde debería con un Williams con muchísimo por mejorar.













