La selección de rugby de Georgia ha protagonizado un escándalo de dopaje generalizado según ha confirmado la WADA (Agencia Mundial Antidopaje) y World Rugby (federación internacional de rugby) este viernes. Un caso masivo que afecta al rugby georgiano y que data de 2023.
Operation Obsidian
La investigación, bautizada en su día como ‘Operation Obsidian’, confirmó que seis jugadores de la selección georgiana sustituyeron sus muestras de orina entre 2019 y 2023 para sortear los controles de dopaje. En agosto de 2023, un mes antes de diputarse el Mundial de Francia, World Rugby contactó a la Agencia Mundial Antidopaje para consultarle por dos casos en los que se había producido la sustitución de muestras de orina. Un precedente de 2020, la Operation Arrow, en halterofilia, confirmó que estas prácticas eran habituales en grupo. Las muestras en cuestión pertenecían a dos jugadores de la selección de rugby georgiana que habían sido testados fuera de competición en 2022. Después de levantar sospechas, se procedió a realizar análisis comparativos de ADN que terminaron confirmando que no eran dos casos aislados y que se trataba de una práctica común.
Finalmente, se concluyó que había cinco casos de sustitución de muestras de orina entre 2019 y 2023 entre los jugadores, confirmando al tiempo que los jugadores de la selección conocían con antelación los test a los que se someterían gracias a que eran informados por empleados de la GADA, la agencia antidopaje de Georgia. Los seis jugadores y el miembro del staff han admitido la sustitución de la orina, asegura el informe.
Witold Banka, presidente de la WADA, ha declarado que «lo que ha estado pasando en el rugby georgiano es indignante y tendrá réplicas en todo el deporte georgiano y su Gobierno, además de en el nombre global del rugby». Banka también advirtió que «este no es el final de la historia, pues una investigación más profunda está llevándose ahora a cabo en el deporte georgiano. Está claro que la WADA ha perdido confianza en el programa antidopaje de GADA y habrá cambios sustantivos en su estructura».
Se sospecha que en el caso de Georgia es una práctica de Estado y para confirmarlo la WADA ha tomado muestras de atletas de otros deportes con el propósito de realizar una revisión pormenorizada de los pasaportes biológicos y confirmar que se han producido más sustituciones de muestras de orina como la que se ha producido en el rugby. De momento se desconoce que consecuencias podría tener en la selección georgiana de rugby, que este domingo defenderá en Leganés, en el estadio de Butarque, su título de campeón de Europa de rugby.
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