«El pazo es nuestro». La feliz aseveración realizada por el Concello de Sada nada más trascender la sentencia del Tribunal Supremo que devuelve As Torres de Meirás al Estado resume el sentir general de instituciones, partidos políticos y entidades memorialistas por una «victoria» que sienta un importante precedente y sitúa a Galicia a la cabeza del movimiento por la recuperación de la memoria histórica.
Es la «primera batalla de este calibre que se le gana a la familia Franco» y se logra desde Galicia, celebró la líder del BNG, Ana Pontón. Un «auténtico ejercicio de democracia y justicia» que «devuelve al público lo que público era» y que «hace justicia con las familias represaliadas» en palabras del delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, el ministro de Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, y el presidente de la Diputación, Valentín González Formoso.
Un día para celebrar, en opinión de todas las fuerzas con representación en el Parlamento gallego, solo enturbiado por la orden de indemnizar a los Franco: «Habrá que acatarla, con independencia de que guste o no», admite el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, satisfecho de que haya una «sentencia clara» que marque el camino a seguir. Una victoria que fue posible, incide el líder socialista, José Ramón Gómez Besteiro, «porque en el Gobierno de España y la Diputación coincidieron gobiernos progresistas».
La sentencia fue celebrada de un modo especial por la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica, que saca pecho por una «victoria del memorialismo gallego y de la movilización social» . Y también por el Concello de Sada, que ve al fin satisfecha una demanda histórica, la de «recuperar para el patrimonio público un inmueble que nunca debió dejar de pertenecer a la ciudadanía».
Próximos pasos
La declaración por sentencia firme del pazo de Meirás como patrimonio público marca un hito que deberá concretarse ahora con un plan de usos consensuado para resignifcar As Torres diseñadas por Emilia Pardo Bazán y convertidas posteriormente en uno de los baluartes de la dictadura franquista.
La Comisión pola Memoria y el Concello de Sada instan al Estado a ponerse a trabajar ya para la reapertura total de este Bien de Interés Cultural y a la «activación efectiva» del protocolo entre Estado, Xunta y Concello para «convertir As Torres en una referencia mundial de la dignidad democrática» en palabras del alcalde de Sada, Benito Portela, un espacio que reivindique también la figura de Emilia Pardo Bazán. Un proceso de resignificación en el que, inciden unos y otros, deben estar muy presentes las entidades memorialistas gallegas.
La Comisión pola Memoria y el BNG urgen además al Estado a iniciar el expediente para su transferencia a Galicia, una petición que fue refrendada por el Parlamento.
La indemnización, una nueva «batalla»
La justicia deberá fijar ahora la indemnización que le corresponde a los Franco dentro del proceso de liquidación posesoria y en base a la documentación que aporten los Franco, que deberá ser acreditada por los jueces.
La Comisión pola Memoria lamenta que el Estado no tuviese en cuenta su advertencia del Ayuntamiento sadense sobre la necesidad de fundamentar también en la demanda la posesión de mala fe, pero instan a dar la batalla contra las «pretensiones de los Franco» para que la liquidación sea lo más favorable al interés público.
La sentencia allana además el camino para otras causas, inciden los memorialistas: «Es un avance histórico contra la impunidad del franquismo que abre la posibilidad de luchar contra otros expolios», recalca Carlos Babío, presidente de la comisión y coautor junto con Manuel Pérez Lorenzo de Meirás, un pazo, un caudillo, un espolio, un libro fruto de años de investigación que resultó crucial para el éxito de la demanda.














