Un gol del brasileño Endrick, cuando ya se cumpliera el minuto 87, evitó el triunfo del Celta (1-1) después de un notable ejercicio defensivo durante todo el partido, especialmente a partir del minuto 54, cuando el colegiado mostró la segunda tarjeta amarilla al delantero Borja Iglesias.
La tormenta futbolística del Lyon metió al Celta en su campo. Liderado por el exmadridista Endrick y un omnipresente Tolisso, el equipo francés se olvidó de sus numerosas bajas e inclinó el partido hacia la portería del rumano Ionut Radu desde el inicio.
Agresivo en la presión, dominador con el balón, el Lyon sometió a un Celta que golpeó en su primera aproximación después de una gran conducción del uruguayo Matías Vecino, quien asistió maravillosamente al sueco Williot Swedberg, letal en el uno contra uno para asistir a Javi Rueda.
Fue un premio de oro para los celestes, incapaces de desplegar su fútbol en ningún momento. Los de Claudio Giráldez sobrevivieron gracias a su gran trabajo defensivo y al desacierto de su rival, que coleccionó ocasiones de gol desde el arranque del encuentro: dos de Tolisso, la primera tras un centro de Endrick y la segunda en un disparo que despejó Radu; y otras dos del exfutbolista del Real Madrid, la primera con un potente zurdazo desde la frontal (min.30) y la segunda después de un centro de Morton que no cabeceó por milímetros (min.38), antes del descanso.
A Claudio Giráldez no le estaba gustando el partido y por eso retocó su once en el intermedio. Insufló más energía con la entrada de Ferran Jutglà y Carreira por Aspas y Rueda, respectivamente. Pero nada cambió. El Lyon continuó dominando y Endrick amenazando con sus disparos. Otro desde fuera del área forzó la estirada de Radu, unos minutos antes de que el colegiado belga Erik Lambrechts mostrase la segunda tarjeta amarilla a Borja Iglesias por un codazo sobre Clinton Mata.
Al Celta le esperaba un ejercicio de supervivencia. Y para aguantar, Giráldez reforzó la banda izquierda con el serbio Mihailo Ristic para frenar a Endrick. El juego y el físico del Lyon exigieron más a la defensa gallega, que respiró con la lesión de Himbert tres minutos después de saltar al campo porque eso frenó el frenético ritmo del choque.
La agonía celeste aumentó con el paso de los minutos. Kango buscó el empate con un disparo lejano que se marchó rozando el poste, antes de que Radu sacase una espectacular mano para evitar el tanto del ucraniano Yaremchuk tras otra magnífica asistencia de Endrick, un puñal cada vez que entró en juego.
El Celta soñó con viajar a Francia con una mínima renta cuando el tiro cruzado de Hamdani se marchó rozando el poste, pero un minuto después, en el 87, Endrick culminó su gran noche con un gol que mereció su equipo y complica el pase a cuartos de final de los gallegos.













