Llevaba años haciendo del negocio de la cocaína su modo de vida, hasta convertirse en el principal distribuidor de este estupefaciente de Lanzarote. Así lo considera la Policía Nacional. Hasta ahora. Los agentes han detenido en Arrecife a Mauricio H., conocido como Yawilki, con once kilogramos de cocaína. Tras pasar a disposición judicial, el presunto narcotraficante y un compinche que realizaba tareas de transporte han entrado en prisión.
La investigación policial -la última contra el narco– se inició a principios de enero, cuando los agentes recibieron una información anónima que alertaba de la presencia en la capital de uno de los principales intermediarios del mercado de la cocaína.
Cuando leyeron el nombre, no les resultó desconocido. Yawilki ya había estado relacionado con una actuación policial ejecutada en mayo de 2025. En ese momento un hombre fue sorprendido mientras transportaba cuatro kilogramos de cocaína y uno de heroína en Lanzarote.
Ahora, la Policía Nacional tenía una nueva pista y el mismo nombre sobre la mesa. Los agentes encargados de la investigación establecieron un dispositivo de vigilancia y seguimiento sobre el investigado, natural de República Dominicana y de 40 años, en el que se pudo comprobar cómo mantenía contacto con numerosas personas relacionadas con el tráfico de drogas durante varias jornadas.
La mañana de la detención, recibieron una nueva comunicación telefónica anónima: ese día, alias Yawilki iba a abastecerse de una importante partida de cocaína. Los agentes no dejaron pasar el soplo y reforzaron el dispositivo policial en torno a Mauricio, sus allegados, los domicilios y lugares que solían frecuentar.
Durante las tareas de vigilancia, observaron que abandonaba su vivienda y realizaba un trayecto en el vehículo de un tercero. Adoptaron diversas medidas de seguridad mientras circulaban: cambios de ruta, rodeos…, para asegurarse de que el plan no salía mal. Pero fue en vano.
Al poco tiempo, Yawilki y su colaborador -responsable del transporte de la droga- regresaron al domicilio, pero esta vez el principal implicado portaba un bolso pesado. En ese momento fue interceptado por los agentes, que al inspeccionar el interior del complemento localizaron seis ladrillos de cocaína con un peso aproximado de siete kilogramos.
Tras la incautación de la droga, se solicitaron tres mandamientos judiciales de entrada y registro para dos viviendas y un centro de estética propiedad de la mujer del presunto narco.
Como resultado de los registros policiales, se intervinieron once kilogramos de cocaína, 10.000 euros en efectivo y cuatro vehículos, uno de ellos un BMW de alta gama en el que los agentes localizaron parte de la droga en un habitáculo oculto, una especie de caleta configurada para esconder el estupefaciente.
Yawilki, su mujer y el colaborador -todos de entre 40 y 48 años y con antecedentes– fueron detenidos por un presunto delito contra la salud pública. Una vez finalizadas las diligencias policiales, pasaron a disposición judicial, quien decretó el ingreso en prisión para los dos hombres.













