Cada vez más gente tiene un gato en casa. Y ojo, es que en España, ya hay más hogares con mascotas que con hijos, y entre ellas, los gatos se han ganado un lugar privilegiado. Y no es casualidad: un nuevo estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona confirma que estos peludos de cuatro patas son auténticos aliados contra el estrés, la ansiedad y la soledad.
El estudio también apunta a un cambio social: cada vez hay más personas que viven solas o con menos interacciones. En este contexto, un gato se convierte en ese compañero que siempre está, pero sin exigir demasiada atención. Son independientes, duermen gran parte del día y, cuando quieren cariño, saben pedirlo como nadie.
Pero ojo, tener un gato no es solo tener un amigo peludo que nos haga compañía. También hay que protegerlo, cuidado, velar por que esté bien y, muy importante, saber llevarlo en el coche cuando queremos hacer un viaje o queremos transportarlo de un lugar a otro.
«La entrada en vigor, el pasado 29 de septiembre, de la controvertida Ley de protección de los derechos y el bienestar de los animales incorpora muchos cambios encaminados a proteger a las mascotas. Una norma que no habla solo de prevenir el maltrato y/o abandono de los animales, sino que fija las condiciones mínimas en las que estos deben vivir, aborda la educación de sus dueños y establece prohibiciones y obligaciones respecto a la forma en la que estos pueden ser trasladados», explican desde RACE
Los dueños de estos animales deben saber que existe una normativa para perros, gatos y otras mascotas que deben cumplir cuando van en coche. Si el animal no viaja bien sujeto y protegido, su dueño o persona responsable se expone a una cuantiosa multa. Pero más allá de la sanción económica, lo más importante es la seguridad tanto de tu mascota como de las personas que viajan contigo. Un animal suelto puede provocar distracciones en el conductor, Io que puede llegar a provocar una colisión.
Un estudio científico demuestra que los gatos maúllan más a los hombres que a las mujeres / Agencias
El artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación es muy claro con esta norma: «El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos”.
Por ello, existe una sanción que es considerada como «grave» y que puede la retirada de hasta 6 puntos de carnet: «La mascota está libre por el vehículo y el conductor está realizando una conducción negligente (por ejemplo, llevar la mascota en el regazo)».














