La preocupación por una alimentación saludable y la adquisición de buenos hábitos ha impulsado una nueva iniciativa que une formación, nutrición y cocina práctica. El objetivo es claro: aprender a diferenciar las propiedades de los alimentos en crudo y cocinados. La nutricionista Susana Oreona, quien impartirá los talleres, advierte de que según las técnicas y temperaturas empleadas, «podemos estar utilizando bien o no tan bien esos alimentos, podemos destruir sus propiedades».
Según explica Oreona, la clave está en la «alimentación consciente», entendiendo la importancia histórica de los métodos de cocción y los materiales usados. «Lo primero que queremos es que la gente entienda que los alimentos tienen unas propiedades en crudo diferentes a cocinados, según las técnicas de cocción que utilicemos». Este conocimiento básico es fundamental para no perder nutrientes valiosos en el proceso.
Los alimentos tienen unas propiedades en crudo diferentes a cocinados”
Farmacéutica y nutricionista
Un ejemplo tan cotidiano como cocer las verduras en agua, lo que provoca la pérdida de sus propiedades, frente a hacerlas al vapor, demuestra cómo la técnica influye directamente en la nutrición. El ciclo formativo busca «poner en orden» la gran cantidad de información disponible para que los asistentes adquieran los conocimientos mínimos para elegir y utilizar los productos de la mejor manera posible.
La experta aclara que no se trata de prohibir, ya que «un día unas patatas fritas no van a ser algo que nos mate», pero sí de saber que no es la técnica de elección para el día a día. Se trata de encontrar un equilibrio entre la tradicional cocina de la abuela y las innovaciones técnicas que permiten una cocina más saludable y eficiente.
Talleres para todos los públicos
La iniciativa surge de la cooperativa de O Val, en Narón, en colaboración con la fundación Terra de Trasancos. Marta Vázquez, gerente de la cooperativa, explica que el objetivo es ofrecer formación a la población en general, abordando todas las franjas de edad. «La base de nuestra salud es la alimentación», afirma Vázquez, quien destaca la colaboración de la nutricionista Susana Oreona y la experta en técnicas de cocinado Ana Fernández.
El programa arrancará con un primer trimestre centrado en establecer las bases. Serán tres sesiones que comenzarán el 13 de marzo, donde se tratarán las técnicas de cocción, los grupos de alimentos (10 de abril) y el etiquetado de los productos y sus métodos de conserva (8 de mayo).
Entender qué comemos
En el taller sobre grupos de alimentos, Oreona buscará aclarar qué aporta cada uno para ampliar las opciones más allá de las más evidentes. «Cuando le decimos a una mujer en menopausia, hay que aumentar la proteína, y en lo único que piensan es en el embutido y la carne», cuando existen alternativas como «los huevos, las legumbres, los pescados, e incluso algunos vegetales, semillas y frutos secos».
El taller de etiquetado de alimentos y conservas enseñará a interpretar correctamente la información de los productos, ya que, según Vázquez, «creemos que las leemos bien, y realmente no las leemos del todo bien». Además, se pondrá en valor el producto de kilómetro 0 y se enseñará a conservar bien los alimentos para mantener intactas sus propiedades nutricionales.
Formación continua y precios
Tras el descanso de verano, la formación se retomará a modo de curso escolar con temas específicos como menopausia, premenopausia, posparto, preparto, tiroides, celiaquías, entre otros. Los talleres, de dos horas de duración, se celebrarán en la sede de la Fundación O val en Narón y requieren inscripción previa.
El precio es de 25 euros el taller, con un descuento para los asistentes recurrentes, que pagarán 20 euros a partir de la segunda sesión. Vázquez señala que el objetivo es fidelizarlos en este programa formativo, que también contará con sorpresas y regalos para los participantes.








