El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tratado de proyectar este lunes una imagen de éxito militar en la guerra de Irán, aunque ha dejado mensajes ambiguos y ha dado de nuevo descripciones cambiantes sobre los objetivos. Ha intentado también con sus palabras calmar las preocupaciones sobre el suministro de petróleo que un día más han sumido el precio del barril y los mercados en una montaña rusa.
En una rueda de prensa en su club de golf de Doral, en Florida, el presidente ha declarado que la guerra acabará «muy pronto». Cuando se le ha preguntado directamente si cree que puede ser esta misma semana ha dicho: «no». Horas antes le había dicho a la cadena CBS que creía que la contienda estaba «prácticamente completada», pero en la rueda de prensa se ha distanciado algo de esas palabras diciendo que «es algo que podría decir alguna gente».
También en Doral, en un encuentro con republicanos del Congreso previo a la rueda de prensa. Trump había afirmado: «Hemos ganado de muchas maneras pero no lo suficiente. Seguimos adelante más determinados que nunca a lograr la victoria definitiva que acabe con este peligro duradero de una vez por todas».
Luego ante los periodistas, cuando se le ha cuestionado qué sería ese «suficiente» Trump ha contestado: «cuando vea que no tienen ninguna capacidad, durante mucho tiempo, de desarrollar armamento que podría usarse contra EEUU, Israel o ninguno de nuestros aliados».
Trump construye la imagen de victoria en los éxitos militares de los ataques que ha lanzado junto a Israel y este lunes ha vuelto a hacer un repaso de los daños causados en la marina, la fuerza aérea y las capacidades de misiles y de drones de Teherán. Ha insistido en que van «por delante de lo planificado» y ha dicho: «no tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea. Sus misiles han quedado reducidos a nada. Estamos destruyendo sus drones en todos sitios, incluyendo en su fabricación. Si lo miras, no les queda nada, no tienen nada en sentido militar«.
El petróleo
Un gran foco del mandatario ha estado claramente puesto este lunes en minimizar el impacto que el conflicto está teniendo en los precios del petróleo y en los mercados. El barril de crudo ha llegado a dispararse este lunes a su nivel más alto desde 2022, por encima de los 100 dólares, pero ha acabado por debajo de los 90 dólares cuando se han empezado a publicar entrevistas optimistas, como una con The New York Post donde ha asegurado que tiene «un plan para todo» que no ha detallado. Gracias a otras entrevistas con NBC y CBS los mercados estadounidenses han cerrado recuperándose de una jornada de pérdidas.
En la rueda de prensa Trump ha asegurado que va a dar pasos para ayudar en el suministro como el levantamiento de sanciones. Ha insistido en propuestas como ofrecer seguros y escolta militar a los barcos para transitar por el Estrecho de Ormuz , el punto por el que transita una quinta parte del crudo global.
Ha reforzado, además, las amenazas a Irán si impide ese tráfico. «No voy a permitir a un régimen terrorista tener al mundo rehén e intentar frenar el suministro global», ha dicho.»Si hacen cualquier cosa para hacer eso, serán golpeados a un nivel mucho, mucho más fuerte y no podrán recuperarse nunca». Ha señalado a la posibilidad de realizar ataques a infraestructuras energéticas vitales y básicas para el funcionamiento del país, asegurando que son objetivos «fáciles» que se ha reservado en la primera fase de hostilidades militares.
«Vamos a poner fin a esta amenaza de una vez por todas y el resultado serán precios más bajos de petróleo y gas para las familias estadounidenses», ha prometido el mandatario, que ha tratado de negar el aumento de precios de gasolina que ya se siente en EEUU y que es uno de los motivos de preocupación de los republicanos, especialmente mirando a las elecciones legislativas de noviembre.
Mojtaba Jameneí
Trump ha hablado varias veces en la jornada también sobre Mojtaba Jameneí, hijo del asesinado ayatolá Ali Jameneí que ha sido elegido como su sucesor. Como ya hizo el domingo en unas declaraciones a Fox News, Trump ha repetido: «No estoy contento». La semana pasada había llamado al nuevo líder supremo “peso ligero” e “incompetente”.
En la entrevista de NBC había añadido sobre la sucesión: «Creo que han cometido un gran error. No sé si (Mojtaba Jameneí) va a durar«. Luego fuentes anónimas de la Administración citadas por ‘The Wall Street Journal’ han explicado que el mandatario ha dicho a asesores que apoyaría matar al nuevo líder supremo de Irán si no se muestra dispuesto a ceder a demandas de EEUU como poner fin al desarrollo nuclear, pero al ser preguntado en la rueda de prensa sobre esa posibilidad no ha querido contestar a la pregunta directa.
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